La educación institucionalizada está al servicio de ciertos intereses, pues mientras para unos sí cumple su función social, para otros evidentemente no, reconoció Osvaldo Quiroz Romero, doctor en Ciencias Pedagógicas por la Universidad de Camagüey, Cuba.
Al concluir la conferencia “Funciones sociales de la educación” que impartió a alumnos de Antropología y Sociología de la Educación la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la BUAP, el académico señaló cuál es la posición actual de la función social de la educación.
Por ejemplo, expuso, “para aquellos interesados en que no se desarrolle el pensamiento crítico en los estudiantes producto de la educación, para que no se percaten de las cada vez peores condiciones de inequidad en la distribución de la riqueza ni de la desigualdad social, para ellos sí está cumpliendo la educación su función social”.
Ante las constantes críticas a la educación en México y las evaluaciones que muestran que no ha cumplido su función, el doctor Quiroz Romero, mencionó que en términos de Sociología de la Educación se ofrecen teorías que permiten entender mejor lo que está sucediendo.
“La Sociología Crítica es una línea de pensamiento que no sólo ha denunciado las funciones subterráneas que cumple la educación, sino que empieza a evidenciar los impactos que estas funciones tienen sobre los estudiantes”.
Con relación a la importancia que los estudiantes dan a la adquisición de conocimientos, expresó que si bien asumen la educación formal como parte de su vida, sería deseable generar conciencia en ellos de que la educación universitaria les puede dotar de herramientas tanto conceptuales como metodológicas para incidir y resolver problemas de su comunidad.
