La crisis del fútbol italiano se profundiza. Gennaro Gattuso dejó su cargo como director técnico de la Selección de Italia tras no lograr la clasificación al Mundial 2026, marcando un nuevo capítulo en el declive reciente de la “Azzurra”.
La Federación Italiana de Fútbol confirmó que la salida se dio “de mutuo acuerdo”, luego de que el combinado italiano cayera en el repechaje y quedara fuera de la Copa del Mundo por tercera ocasión consecutiva.
En su mensaje de despedida, Gattuso reconoció que no cumplir el objetivo fue determinante para dar un paso al costado.
“Con gran pesar, tras no haber logrado el objetivo que nos habíamos marcado, considero que mi etapa como seleccionador de la selección nacional ha llegado a su fin”, expresó en un comunicado.
El técnico, quien asumió el cargo en junio de 2025 en sustitución de Luciano Spalletti, también señaló que “ha sido un honor dirigir la selección”, destacando el compromiso de los jugadores durante su breve gestión.
La eliminación que desató la crisis
Italia quedó fuera del Mundial tras perder la final del repechaje ante Bosnia y Herzegovina en tanda de penales, luego de empatar 1-1 en el tiempo reglamentario. El equipo jugó con un hombre menos desde el minuto 41 por la expulsión de Alessandro Bastoni.
Previamente, había superado a Irlanda del Norte en semifinales, pero el tropiezo definitivo confirmó una de las etapas más complicadas en la historia reciente del conjunto italiano.
Tres ausencias consecutivas en Copas del Mundo
Con este resultado, Italia acumula tres Mundiales sin participación (Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora 2026), algo inédito para una de las selecciones más laureadas del fútbol internacional.
El último Mundial disputado por la “Azzurra” fue en Brasil 2014, lo que profundiza una sequía de más de una década sin presencia en la máxima justa.
Efecto dominó en la dirigencia
La eliminación no solo provocó la salida de Gattuso. También derivó en la renuncia de Gabriele Gravina como presidente de la FIGC, así como la dimisión de Gianluigi Buffon como jefe de delegación.
Estos movimientos evidencian la necesidad de una reestructuración profunda en el fútbol italiano, que busca recuperar su protagonismo internacional.
Balance positivo pero insuficiente
Gattuso deja el cargo con un balance de seis victorias y dos derrotas en ocho partidos, para una efectividad del 75%. Sin embargo, los resultados no fueron suficientes para cumplir el objetivo principal: clasificar al Mundial.
De cara al futuro, nombres como Roberto Mancini y Antonio Conte figuran entre los posibles candidatos para asumir el banquillo italiano, en medio de un proceso de reconstrucción que será clave para el rumbo de la selección.
Italia, cuatro veces campeona del mundo, enfrenta ahora uno de los momentos más críticos de su historia reciente, con la urgencia de redefinir su proyecto deportivo.
