La Selección Mexicana mostró una de sus versiones más sólidas en la era de Javier Aguirre al empatar 1-1 frente a Bélgica en partido de preparación disputado en el Soldier Field de Chicago, Estados Unidos, un resultado que deja mejores sensaciones de cara a la Copa del Mundo 2026.
Luego del gris empate sin goles ante Portugal, el equipo tricolor respondió con carácter ante una de las selecciones mejor posicionadas del ranking FIFA, en un duelo que evidenció avances tanto en funcionamiento colectivo como en solidez defensiva.
Un primer tiempo de dominio mexicano
Desde el arranque, México se adueñó del mediocampo y logró neutralizar a figuras como Kevin De Bruyne y Axel Witsel, gracias a una presión alta y orden táctico que impidió la salida clara del conjunto europeo.
El equipo dirigido por Aguirre generó peligro constante con llegadas de Julián Quiñones y Brian Gutiérrez, quienes alimentaron a Raúl Jiménez en el ataque. La recompensa llegó a balón parado, una de las fortalezas recientes del Tri: tras un tiro de esquina, Jorge Sánchez aprovechó una serie de rebotes para abrir el marcador.
Durante los primeros 45 minutos, Bélgica apenas logró inquietar la portería defendida por Raúl “Tala” Rangel, reflejo del orden defensivo que ha trabajado el cuerpo técnico en las últimas semanas.
Reacción belga y empate de alto nivel
Para la segunda mitad, Bélgica ajustó su esquema y logró equilibrar el partido. El empate llegó con un gol de gran factura de Dodi Lukébakio, quien sacó un potente disparo desde fuera del área que se incrustó en el ángulo, imposible para el arquero mexicano.
Tras la igualada, el encuentro perdió ritmo debido a los cambios en ambos equipos, aunque el conjunto europeo intentó presionar en los minutos finales. Sin embargo, la defensa mexicana resistió sin mayores sobresaltos.
Señales positivas rumbo a 2026
Más allá del resultado, el empate representa un impulso anímico para México, que venía de recibir críticas tras su presentación anterior. A poco más de dos meses del Mundial, el equipo comienza a perfilar una base sólida.
Destacó el funcionamiento del mediocampo, con jugadores como Álvaro Fidalgo, Erik Lira y Brian Gutiérrez, quienes aportaron equilibrio incluso ante rivales de alto nivel. Además, el balón parado se consolida como un recurso efectivo ante la falta de contundencia ofensiva.
México cerró así una nueva etapa de preparación con señales alentadoras, mientras Javier Aguirre continúa afinando detalles de cara al debut mundialista, donde el Tri compartirá grupo con Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia.
El empate ante Bélgica no solo suma en lo deportivo, sino que también reaviva la confianza de una selección que busca llegar en su mejor versión a la Copa del Mundo. La próxima prueba y, al mismo tiempo, ensayo del Tri será ante Ghana, en el dos veces mundialista estadio Cuauhtémoc de la ciudad de Puebla, el viernes 22 de mayo.
