Senegal se coronó campeón de la Copa Africana de Naciones al derrotar 1-0 a Marruecos en la prórroga, en una final disputada en Rabat que estuvo cargada de tensión, decisiones arbitrales controvertidas y un cierre dramático. Con este triunfo, los Leones de la Teranga sumaron su segundo título continental, tras el conseguido en la edición de 2021.
El partido fue cerrado y equilibrado durante los 90 minutos reglamentarios, con pocas concesiones defensivas y actuaciones destacadas de los guardametas Edouard Mendy y Yassine Bounou. Senegal apostó por la velocidad y liderazgo de Sadio Mané, mientras que Marruecos buscó imponer condiciones mediante posesiones largas encabezadas por Brahim Díaz.
La polémica estalló en el tiempo añadido. Primero, un gol anulado a Senegal por una falta previa generó reclamos. Posteriormente, el árbitro señaló penal a favor de Marruecos tras una acción sobre Brahim Díaz, lo que provocó la retirada momentánea de los jugadores senegaleses como protesta. Tras varios minutos de interrupción y a instancias de Sadio Mané, Senegal regresó al campo para reanudar el encuentro.
Con el estadio expectante, Brahim Díaz ejecutó el penal, pero su disparo fue atajando por Edouard Mendy, un momento que resultó clave en el desarrollo del partido. El fallo afectó anímicamente al conjunto marroquí y dio impulso a Senegal en el inicio de la prórroga.
Apenas comenzado el tiempo extra, Pape Gueye aprovechó un contragolpe y sacó un potente disparo cruzado que venció a Bounou al minuto 94, marcando el único gol del encuentro. Con la ventaja, Senegal se replegó con orden y resistió los intentos finales de Marruecos, que empujó sin claridad. El silbatazo final confirmó el bicampeonato africano de Senegal.
