La posibilidad de ver a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo en el estadio Azteca se desvaneció en cuestión de días, dejando a la afición mexicana con una mezcla de frustración y expectativa ante un escenario que hoy luce remoto.
En una semana marcada por las decepciones, primero se confirmó la ausencia del delantero portugués en el amistoso entre México y Portugal del próximo 28 de marzo, tras quedar fuera de la convocatoria por una lesión muscular en el isquiotibial. El propio entorno del jugador detalló que se encuentra en rehabilitación y bajo evaluación, lo que le impedirá viajar.
A esto se sumó la eliminación del Inter Miami de la Copa de Campeones de la Concacaf, lo que terminó con la posibilidad de que Messi visitara la capital mexicana para enfrentar al América en los Cuartos de Final. El conjunto estadounidense quedó fuera tras empatar 1-1 ante Nashville SC, resultado que favoreció a su rival.
Con ambos escenarios caídos, el renovado inmueble –que se alista para la Copa Mundial de la FIFA 2026– se quedó sin la presencia de las dos máximas figuras del fútbol mundial en la actualidad, justo en un momento clave de reapertura y proyección internacional.
¿Hay alguna posibilidad de verlos en México?
Aunque hoy parece improbable, aún existe una mínima opción de que alguno de los dos astros pise la cancha del Azteca en un partido oficial: el Mundial de 2026.
De acuerdo con el formato del torneo, tanto la selección de Argentina como la de Portugal tendrían que avanzar a la fase eliminatoria en una posición poco habitual: como terceros de grupo. Solo bajo ese escenario podrían cruzarse en una ruta que eventualmente los llevaría a disputar los Octavos de Final en el estadio Azteca –ahora estadio Banorte.
El camino contempla que el ganador de ese cruce enfrente al vencedor del partido donde participaría la Selección Mexicana, siempre que el combinado nacional avance como primero de su grupo. Esta combinación abriría la puerta para que Messi o Cristiano jueguen en el llamado “Coloso de Santa Úrsula”.
Sin embargo, el propio nivel competitivo de ambas selecciones hace que este escenario sea considerado altamente improbable.
De la ilusión al desencanto
La expectativa era alta. La afición mexicana esperaba ver a Cristiano Ronaldo en el partido amistoso ante Portugal, así como a Messi en un posible duelo entre Inter Miami y América. Incluso, estos encuentros eran vistos como parte del impulso mediático rumbo al Mundial.
Pero en cuestión de días, lesiones, resultados deportivos y decisiones técnicas borraron esas posibilidades.
Así, el estadio Azteca —que se prepara para ser protagonista en 2026 como “estadio Ciudad de México” (para el torneo mundialista)— tendrá que esperar, quizá, a un giro inesperado del destino para recibir a dos de los futbolistas más influyentes de todos los tiempos.
