El ciclista mexicano Isaac del Toro perdió este jueves el liderato de la clasificación general de la Tirreno-Adriático 2026, luego de finalizar en la décima posición de la cuarta etapa, que fue ganada por el neerlandés Mathieu van der Poel tras un explosivo sprint final.
La jornada, con salida en Tagliacozzo y meta en Martinsicuro, tuvo un exigente recorrido de 213 kilómetros y estuvo marcada por ataques constantes en la parte final, donde se definió la victoria de etapa y cambios importantes en la clasificación general.
Van der Poel lanzó su ataque definitivo a unos 300 metros de la meta, imponiéndose a un reducido grupo de corredores. Detrás del neerlandés cruzaron la línea el italiano Giulio Pellizzari y el noruego Tobias Halland Johannessen.
Gracias a las bonificaciones obtenidas en la llegada, Pellizzari se convirtió en el nuevo líder de la carrera, con apenas dos segundos de ventaja sobre Del Toro, quien había portado la “maglia” de líder desde la etapa anterior.
Del Toro se mantuvo protagonista durante la etapa
A lo largo del recorrido, el mexicano se mantuvo activo dentro del pelotón y contó con el apoyo de sus compañeros de equipo para controlar el ritmo de la carrera. Incluso, logró sumar puntos al ganar el sprint de montaña en Tortoreto, en un movimiento estratégico que lo colocó momentáneamente entre los protagonistas del día.
En el ascenso a esa zona montañosa, a unos 14 kilómetros de la meta, el grupo principal quedó reducido a cerca de una docena de aspirantes al triunfo, entre ellos Van der Poel y Del Toro.
Sin embargo, en los metros finales el neerlandés mostró mayor potencia en el sprint, mientras que el mexicano perdió algunos segundos en la llegada, suficientes para ceder el liderato de la clasificación general.
La Tirreno-Adriático entra en su fase decisiva
Con este resultado, la Tirreno-Adriático 2026 entra en una fase decisiva, con diferencias mínimas entre los primeros lugares.
La competencia continuará este viernes con la quinta etapa, de 186 kilómetros entre Marotta y Mombaroccio, un recorrido montañoso que incluirá tres puertos en los últimos 50 kilómetros. La jornada culminará con la exigente subida al Santuario Beato Sante, un ascenso de casi cinco kilómetros con rampas que alcanzan hasta el 19% de pendiente, lo que podría provocar nuevos cambios en la clasificación general.
Mientras tanto, Van der Poel sumó su tercera victoria de la temporada, en un año en el que también se prepara para defender su triunfo en la clásica Milán-San Remo.
