México escribió una página inédita en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 gracias a Regina Martínez Lorenzo, quien se convirtió en la primera mexicana en competir en la prueba femenil de esquí de fondo.
La médica de 33 años participó en los 10 kilómetros disputados en la pista de Tesero, Italia, donde detuvo el cronómetro en 34:05.4 minutos y finalizó en la posición 108. Aunque cerró la clasificación general, su presencia marcó un hito para el deporte invernal nacional, tradicionalmente con escasa representación en disciplinas nórdicas.
Al cruzar la meta, visiblemente emocionada, fue recibida entre aplausos y abrazos por otras competidoras, incluidas las medallistas de la prueba: la sueca Frida Karlsson, quien obtuvo el oro; su compatriota Ebba Andersson, plata; y la estadounidense Jessie Diggins, bronce. La escena reflejó el espíritu de camaradería que caracteriza al esquí de fondo olímpico.
¡LA POSTAL DEL DÍA! 🤩❄️
Regina Martínez se convierte en la primera mexicana en competir oficialmente en la prueba de 10km del cross country en unos Juegos Olímpicos de Invierno y la fraternidad con todas las demás competidoras nos deja una imagen que será difícil de olvidar… pic.twitter.com/KaB6afOmLw
— Claro Sports (@ClaroSports) February 12, 2026
Un camino poco convencional hacia los Juegos Olímpicos
La historia de Regina Martínez dista de los trayectos tradicionales del alto rendimiento. Comenzó a practicar esquí de fondo hace apenas cinco años, cuando estudiaba Medicina en Minnesota, Estados Unidos. En un entorno marcado por el invierno extremo y el aislamiento, encontró en este deporte una vía de equilibrio personal y una meta competitiva inesperada.
Inspirada por la participación del mexicano Germán Madrazo en PyeongChang 2018, decidió apostar por una disciplina prácticamente inexistente en el sistema deportivo nacional. Lo hizo cuando ya rozaba los 28 años, edad considerada tardía para iniciar en deportes de resistencia de élite.
Su preparación implicó sacrificios logísticos y económicos: jornadas laborales en hospitales, entrenamientos en horarios atípicos y traslados constantes a regiones con nieve para poder sumar kilómetros de práctica. Actualmente combina su trabajo como médica de urgencias con su carrera deportiva, al no contar con dedicación exclusiva.
La competencia
La prueba femenil de 10 kilómetros se desarrolla con salidas individuales escalonadas; el podio se define por el menor tiempo registrado. En Milano-Cortina 2026, el dominio fue nórdico, con Karlsson imponiéndose de manera amplia sobre Andersson, mientras que Diggins completó el podio.
En el plano latinoamericano, la mejor ubicada fue la argentina Nahiara Díaz González, quien concluyó en el lugar 90.
Más allá de la clasificación, la actuación de Regina Martínez representa un precedente histórico: por primera vez, México tuvo presencia en el esquí de fondo olímpico femenil. Su participación no solo amplía el horizonte del deporte invernal mexicano, sino que envía un mensaje sobre la posibilidad de competir en escenarios tradicionalmente ajenos para el país.
En Milano-Cortina 2026, Regina no solo cumplió una meta personal; abrió una ruta inédita para futuras generaciones de atletas mexicanos en disciplinas de nieve.
