La Selección Mexicana volvió a ganar después de seis partidos sin victoria, pero lo hizo dejando más dudas que certezas. El triunfo 1-0 sobre Panamá, en el estadio Rommel Fernández, llegó gracias a un autogol en tiempo de compensación, una anotación que maquilló un desempeño ofensivo pobre y confirmó que el mayor problema del equipo de Javier Aguirre sigue siendo la falta de gol.
En un amistoso fuera de fecha FIFA y planteado como laboratorio rumbo al Mundial, el Tricolor dominó gran parte del encuentro, tuvo la posesión y presionó alto, pero fue incapaz de traducir ese control en goles propios. Durante 93 minutos, México volvió a exhibir carencias en el último tercio del campo, sin contundencia, sin claridad y sin un delantero que marque diferencia.
El único tanto del partido cayó al minuto 90+3, cuando una jugada iniciada por Armando “La Hormiga” González terminó en un autogol del defensor panameño Richard Peralta. No fue un remate mexicano el que decidió el marcador, sino un error rival que evitó un empate que habría reflejado mejor lo visto en la cancha.
Dominio estéril y ataque sin respuestas
Desde el arranque, México llevó la iniciativa, pero las llegadas fueron escasas y predecibles. Germán Berterame tuvo las oportunidades más claras, aunque volvió a quedarse corto frente al arco. Sus números con la Selección siguen siendo preocupantes: en ocho partidos acumula apenas un gol, sin asistencias y con más disparos desviados que a portería.
Panamá, ordenado y replegado, generó incluso la primera ocasión clara del partido y resistió sin mayores sobresaltos ante un Tri que tocó mucho, pero profundizó poco. La tónica no cambió en el segundo tiempo, pese a los ajustes de Aguirre y los ingresos de Kevin Castañeda, Carlos Rodríguez y Alexis Gutiérrez.
Pruebas, debuts y un problema recurrente
El encuentro también sirvió para observar a nuevos elementos. Brian Gutiérrez y Richard Ledezma debutaron con la Selección Mayor, mostrando disciplina táctica y esfuerzo, pero sin ser la solución a los problemas ofensivos. Aguirre incluso experimentó con una línea de cinco defensores, sacrificando presencia en ataque en un partido que exigía mayor ambición.
El propio Armando González, quien participó en la jugada del gol, entendió que debía salir del área para generar algo distinto, una señal clara de que México carece de un referente fijo que imponga condiciones en el área rival.
Gana el marcador, pierde el funcionamiento
México cortó la racha sin triunfos y cumplió en el resultado, pero el desempeño deja un mensaje inquietante: el gol sigue sin aparecer por mérito propio. A 140 días del arranque del Mundial, el Tri continúa dependiendo de errores ajenos para ganar partidos.
El 1-0 ante Panamá suma en el registro, pero en el análisis de fondo confirma que la Selección Mexicana sigue lejos de resolver su principal deuda: anotar, convencer y generar verdadero peligro. Ganar así alcanza para romper malas rachas, pero no para aspirar a algo más.




