Cruz Azul sumó sus primeros puntos del Torneo Clausura 2026 con una victoria de 2-0 sobre el Atlas, en partido disputado en el estadio Cuauhtémoc de Puebla, recinto que la directiva celeste utilizará como sede durante el primer semestre del año. Sin embargo, más allá del resultado deportivo, el encuentro volvió a poner bajo los reflectores el lamentable estado de la cancha, justo cuando el inmueble busca posicionarse como posible campo base de alguna selección nacional para el Mundial de 2026.
En lo futbolístico, La Máquina fue ampliamente superior desde el arranque. Gabriel “Toro” Fernández abrió el marcador al minuto 8, tras capitalizar un error defensivo, y José Paradela amplió la ventaja al 28’ con un tiro libre que terminó venciendo a Camilo Vargas, guardameta de conjunto tapatío. El equipo dirigido por Nicolás Larcamón controló el trámite del partido y no pasó mayores apuros para asegurar la victoria, pese a no incrementar la diferencia en el complemento.
El duelo marcó el debut oficial de Cruz Azul como local administrativo en el Cuauhtémoc, luego de que la Liga MX informara, apenas 24 horas antes del inicio del torneo, que el club dejaría temporalmente el estadio Olímpico Universitario para trasladarse a Puebla. No obstante, la respuesta en las gradas fue limitada: la entrada fue visiblemente baja, situación que se atribuyó al horario –miércoles a las 17:00 horas– y a que no se trataba de un partido de alta convocatoria.
“Confío mucho en que pronto vamos a hacer de este estadio nuestra casa… la afición de Cruz Azul es tan grande que juguemos donde juguemos vamos a ser recontralocales”, expresó Larcamón, quien reconoció que el día y la hora complicaron la asistencia, pero se mostró optimista de que el Cuauhtémoc “va a ser una fiesta” conforme avance el torneo.
Una cancha en condiciones preocupantes
El punto más crítico de la jornada fue, nuevamente, el estado del terreno de juego. Desde el día anterior ya se habían evidenciado hoyos y zonas parchadas, situación que obligó incluso a que personal del estadio ingresara al campo durante el medio tiempo para intentar corregir de manera improvisada algunas áreas dañadas, imágenes que circularon ampliamente en redes sociales y provocaron burlas y cuestionamientos.
El propio Larcamón fue contundente al referirse al tema: “claramente el campo está en malas condiciones. Todavía está muy lejos de ser un recinto en el que podamos desarrollar el fútbol que siempre intencionamos”. El técnico subrayó que la problemática no solo afecta el rendimiento futbolístico, sino que representa un riesgo para la integridad de los jugadores. “Me preocupa… no solamente se trata de la versión futbolística que queremos desarrollar, sino también por la integridad de los jugadores”, advirtió.
Estas condiciones resultan especialmente delicadas si se considera que el estadio Cuauhtémoc ha sido mencionado como posible campo base para alguna de las selecciones que participarán en el Mundial de 2026. En ese contexto, el estado del césped contrasta con los estándares internacionales que exige la FIFA y coloca presión adicional sobre las autoridades y responsables del mantenimiento del inmueble.
Lo que viene para La Máquina
Con este triunfo, Cruz Azul toma impulso tras haber caído en la Jornada 1 ante León y ahora se alista para un nuevo compromiso en el mismo escenario, cuando reciba al Club Puebla en la Jornada 3, en un partido donde la localía volverá a ser únicamente administrativa.
Mientras tanto, el debate sobre la cancha del Cuauhtémoc continúa abierto. Más allá de los resultados deportivos y de la adaptación de Cruz Azul a su nueva sede temporal, el estado del terreno de juego se perfila como el gran pendiente, no solo para el torneo local, sino para las aspiraciones internacionales de uno de los estadios más emblemáticos del país rumbo a la Copa del Mundo 2026.




