América luchó, presionó y soñó con la remontada, pero los Rayados con un hombre menos tras la expulsión del Corcho Rodríguez supieron resistir y encontrar a su héroe en Germán Berterame. En el tiempo agregado, el delantero conectó un cabezazo letal que silenció el estadio y firmó el 2-1, suficiente para el 3-2 global que les dio el pase a semifinales.
El encuentro comenzó con un América decidido a imponer su historia. Al minuto 12, Rodrigo “Búfalo” Aguirre tuvo la primera clara del partido: un disparo potente dentro del área que Luis Cárdenas atajó con el pecho. La afición exigía el gol, y lo encontró en los botines de Alejandro Zendejas.
Al 30’, el extremo sacó un tiro raso desde fuera del área, imposible para Cárdenas, para poner el 1-0. La banca azulcrema explotó en celebración; Jardine fue abrazado por los suplentes y la tribuna volvió a creer en la remontada.
Antes del descanso, América rozó el segundo. Zendejas envió un centro preciso y Aguirre remató de cabeza, pero el balón se estrelló en el travesaño. El cierre del primer tiempo se calentó: Sergio Ramos encaró al árbitro César Arturo Ramos y las bancas se enfrascaron en un conato de bronca.
La segunda mitad mantuvo la tensión. América buscaba espacios que no aparecían. Jardine se preparaba para meter a Allan Saint-Maximin cuando Raúl “Pantera” Zúñiga cazó un balón en el área y marcó el 2-0, igualando el global y dándole momentáneamente el pase a las Águilas.
La Pantera volvió a rugir al 69’ con lo que parecía el 3-0, pero el VAR anuló la jugada por fuera de lugar. Aun así, Rayados no lograba reaccionar: ni un susto, ni una chispa, ni una amenaza real.
Pero cuando América se sintió dueño del partido, apareció Berterame con un martillazo. En el agregado, conectó un cabezazo que cambió el destino del duelo y dio el pase a Monterrey.
Por primera vez en cinco torneos bajo André Jardine, América quedó fuera de semifinales. La noche que había nacido con ilusión terminó en frustración y un vacío que nadie quería sentir.




