Marco Fabián se concentró en sus objetivos profesionales, realizó un gran trabajó durante el último torneo con Cruz Azul y llamó la atención de Miguel Herrera. En su participación con la Selección Mexicana en el partido ante Estados Unidos, demostró que podía ocupar un lugar de manera definitiva y logró unirse al grupo de jugadores que en breve partirán a Brasil.
Las dudas sobre su profesionalismo quedaron en el pasado y hoy asume con gran compromiso su papel en el próximo Mundial de Futbol.
“Siento una emoción muy grande, estoy muy feliz y le agradezco a Dios por este momento, porque es un sueño cumplido que tengo desde niño. Tenía mucha fe y puse todo de mi parte para lograrlo. Éste es el mejor momento de mi carrera, todo jugador de este deporte quiere llegar a jugar a un Mundial, eso es lo más alto, y el poder ser parte de ello es un gran sueño”, confesó el mediocampista.
A finales de 2013, Fabián no estaba entre la élite del balompié nacional. Sus actuaciones con Chivas iban a la baja y la afición rojiblanca cuestionaba su rendimiento.
En diciembre se anunció su pase a Cruz Azul y, con el tiempo encima, Marco se dedicó en cuerpo y alma para ganarse un lugar entre los mejores del futbol mexicano, con la misión de llegar al Mundial.
Sus actuaciones con La Máquina Celeste fueron destacadas, se reencontró con el futbol que lo hizo figura y a fin de cuentas alcanzó un sitio en el equipo mundialista.
“Los cambios siempre vienen para bien y me tocó a mí, fue demasiado bueno este semestre, cambiaron muchas cosas, mejoraron otras, cambié yo, cambió mi vida, soy una mejor persona y es el principal objetivo que tenía, se dio con dedicación y esfuerzo”.
