De su pasado en el América sólo conserva el sabor de la comida mexicana y la posibilidad de tener una hija nacida en este país, “pero mi marcha al futbol argentino evitó que tuviera un familiar por estos rumbos”, dice.
Sebastián Domínguez, defensa del Vélez Sarsfield, afila la mirada como cazador que observa a su víctima. El zaguero aún tiene presente que las Chivas eliminaron al equipo argentino de los cuartos de final de la Copa Libertadores 2006 y expresa que es tiempo de cobrar revancha en el partido de la fase de grupos que se jugará en el estadio Omnilife.
“Futbolísticamente venir a México no fue mi mejor paso. Me sirvió para conocer cómo se vive en un club tan grande como el América, pero no llegué a identificarme con los colores de la institución.”
El jugador de Vélez no es ajeno a la espiral en descenso que vive el equipo tapatío. “Chivas se juega la temporada. No pueden especular con resultados porque se juega el semestre contra nosotros y la posibilidad de seguir con vida en un torneo”.
