Lionel Messi volvió a firmar una noche grande y apoteósica en la que marcó cinco goles en la victoria del Barcelona ante el Bayer Leverkusen (7-1), con la que el equipo azulgrana rubricó su pase a los cuartos de final de la Liga de Campeones. Es también la primera vez que un jugador anota cinco goles en la Champions.
Hacía pocas semanas que había marcado cuatro tantos en un partido, en el 5-1 al Valencia en la Liga. Lo hizo por primera vez ante el Arsenal, con su primer póquer como azulgrana. Esta noche lo volvió a hacer, pero no un póquer, sino un repóquer, un Messi que se acerca poco a poco a una nueva marca, la de ser el segundo máximo goleador de toda la historia del Barça.
La inmensa noche que firmó el astro argentino la compartió con el joven Cristian Tello, que anotó dos tantos y volvió a ser un jugador descarado y acertado.
Fue un partido sin sobresaltos para un Barcelona claramente superior, que sólo sufrió unos minutos en los que el Leverkusen le cerró los espacios en el centro del campo con el ánimo de ahogar la fluidez azulgrana. Fue una apuesta de Robin Dutt, pero los suyos poco pudieron hacer.
El Barcelona marcó un ritmo en el que se encontró muy cómodo, sin lanzar grandes cargas contra la meta de Leno, quien vio el primer peligro real en el minuto 11, cuando Cesc envió un balón a Messi, quien desmarcado disparó fuerte y el meta lo rechazó.
El balón llegó otra vez a los pies del argentino, que lo cedió a Pedro y éste chutó con el alma, pero un alemán se interpuso entre la pelota y el gol.
Lanzó otra carga el Barça al cuarto de hora, en una contra veloz entre Messi y Alves, pero el pase del brasileño no llegó a un Pedro que entraba por la izquierda en solitario.
El Barcelona hizo del partido un trámite, mientras que el Bayer Leverkusen, que ya se temía estar siempre persiguiendo el balón, era incapaz de moverlo con precisión y llevarlo a las inmediaciones de Valdés, inédito en toda la primera parte, a excepción de alguna cesión de sus compañeros.
