Hoy 18 de febrero de 2026, la Iglesia católica celebrará el Miércoles de Ceniza, fecha que marca el inicio de la Cuaresma, un periodo de 40 días de preparación espiritual previo a la Pascua.
La jornada es una de las más representativas del calendario litúrgico católico. Durante las celebraciones, los fieles acuden a los templos para recibir una cruz de ceniza en la frente, símbolo de penitencia y reflexión. El gesto suele acompañarse con frases como “Recuerda que polvo eres y al polvo volverás” o “Conviértete y cree en el Evangelio”.
Origen de la tradición
El uso de la ceniza como señal de arrepentimiento tiene antecedentes en prácticas antiguas del Medio Oriente, donde cubrirse con polvo o ceniza era expresión de duelo o humildad. Con el paso de los siglos, la tradición fue adoptada por las primeras comunidades cristianas.
En el año 1091, el papa Urbano II estableció formalmente la imposición de la ceniza para los fieles, consolidando la práctica dentro de la Iglesia católica.
¿Por qué se celebra?
El Miércoles de Ceniza abre el periodo de Cuaresma, que recuerda los 40 días que Jesús pasó en el desierto en ayuno y oración antes de iniciar su vida pública, según la tradición cristiana.
Además de la imposición de ceniza, la fecha se caracteriza por el ayuno y la abstinencia de carne, prácticas que buscan fomentar la reflexión, el sacrificio y la preparación espiritual rumbo a la Semana Santa.
Origen de la Ceniza
Una fecha variable
El Miércoles de Ceniza no tiene un día fijo en el calendario. Se celebra 46 días antes del Domingo de Pascua, por lo que puede ubicarse entre febrero y marzo. En 2026, caerá el miércoles 18 de febrero.
Más allá del rito, la jornada representa para millones de creyentes el inicio de un tiempo de introspección y renovación personal.
