La LXII del Congreso del estado de Puebla vive una grave crisis interna que la mantiene en el peor de sus momentos y escenarios, así como a la mayoría de sus 41 diputados, particularmente a quienes integran la bancada más grande, la predominante, la de Morena.
Lamentablemente, la cámara de diputados local se caracteriza no por lo eficiente de su trabajo en materia legislativa y de gestión, sino más bien por el descontrol y la polémica generada por sus propios legisladores, sus funcionarios, sus operadores y hasta por las múltiples fallas estructurales en su recinto.
Tan graves están las cosas en el Congreso poblano, igual que los de otros estados, que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, criticó en su momento el hecho de que algunos diputados locales, incluso, ganen un salario mejor que el de ella.
Nuestro Congreso, por ejemplo, nos representa un costo operativo de 7 millones 651 mil 263 pesos por cada uno de los 41 diputados que integran la actual legislatura, según el Presupuesto de Egresos de 2026.
Empero, lamentablemente, el ingreso de los diputados contrasta mucho con su trabajo y productividad, pues algunos de ellos se la pasan más en grillas políticas que en el cumplimiento de su deber.
Nuestros flamantes diputados gustan de la pasarela política, de la polémica en redes sociales, de la promoción personal, del escándalo, de su nulo trabajo, de la prepotencia, de sus permanentes ausencias y de su incongruencia.
Y qué decir de sus funcionarios, como el secretario general, Julio Leopoldo de Lara, y el director jurídico, Jesús Juárez Lezama, quienes obtienen un salario mensual bruto de 69 mil 386 y de 60 mil pesos netos, así como de 65 mil 659 pesos y 60 mil 178 netos, respectivamente.
El Poder Legislativo, para este año, cuenta con un presupuesto operativo para sus diputados de 313 millones 701 mil 797 pesos, de los cuales se paga sus salarios, su gasto corriente, entre otras cosas.
A los diputados poblanos les viene valiendo sorbete la política de austeridad decretada por la presidenta del país y por Morena, en el caso de aquellos que pertenecen a este grupo parlamentario.
El salario de cada uno de los diputados poblanos es de 56 mil 420, aunque por mes también reciben un apoyo legislativo de 141 mil 830 pesos, lo que suma un total de 198 mil 250 pesos.
Sin embargo, a todo esto se le añade un apoyo adicional –cada tres meses– de 150 mil pesos, el cual se entrega a cada grupo parlamentario. Tan solo en 2025, los diputados locales recibieron algo así como 3 millones de pesos entre salario y apoyo le legislativo.
A pesar del oneroso sueldo que recibe cada uno de nuestros 41 diputados locales, recientemente quedó en evidencia la irresponsabilidad de los legisladores, quienes se ausentaron a las comisiones de Movilidad y Transporte, así como a la de Asuntos Municipales, por lo que las reuniones tuvieron que suspenderse.
De hecho, había más reporteros y personal de apoyo del Congreso que diputados, quienes han hecho varias rabietas por las críticas lanzadas en su contra, derivadas de su falta de productividad.
Tan solo al cierre del año pasado, los diputados con más faltas e inasistencias a las distintas actividades de la LXII Legislatura fueron el morenista Andrés Iván Villegas Mendoza, diputado del Distrito 15 de Tecamachalco.
El diputado se ganó el premio como el más faltista, pues acumuló 41 ausencias a sesiones del pleno y comisiones.
En segundo lugar, quedó la diputada-influencer-locutora Nayeli Salvatori Bojalil, del Distrito 18 de Cholula, quien registró 39 faltas, así como Elvia Graciela Palomares Ramírez, mejor conocida como “Grace Palomares”, del Distrito 16 de Puebla, con 37 inasistencias.
Otras legisladoras y legisladores faltistas fueron la diputada Kathya Sánchez Rodríguez, del PVEM y representante del Distrito 3 de Chignahuapan, quien registró 30 ausencias. Le siguió Miguel Márquez Ríos, del Distrito 2 de Huauchinango, y la legisladora panista Susana Riestra Piña, ambos con 29 faltas.
En cambio, entre los diputados más cumplidores y con mejor asistencia y responsabilidad a sus tareas como funcionarios, se encuentra la morenista Elisa Limón Balderrábano, quien solo cuenta con una falta desde que asumió la diputación plurinominal para sustituir a la actual secretaria de Bienestar, Laura Artemisa García Chávez.
Otros diputados y diputadas responsables y trabajadores son: Gabriela Chumacero Rodríguez (Morena) y Celia Bonaga Ruíz (PAN), con cuatro faltas cada una; José Luis Figueroa Cortés, del PT, con cinco, y Marcos Castro Martínez, coordinador del PAN, con seis inasistencias en lo que fueron los primeros 14 meses de la actual legislatura.
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