El llamado 'hocico de cerdo' parece un objeto pasajero que se aplica a las mochilas de moda. Realmente tiene una utilidad que nunca habrás pensado y que te puede venir muy bien.
Últimamente se ve un detalle en las mochilas que la mayor parte de la gente no tiene ni idea de para qué sirve. Se piensa que es un elemento decorativo, inútil y que se ha puesto de moda. Pero esta pieza con forma de cuadrilátero no nació siendo un componente meramente estético, tenía una función accesoria que bien le podría valer a muchos.
Suele situarse en la parte superior del frontal de la mochila.
Es un cuadrado que posee dos ranuras. De este modo adquiere una apariencia similar a la del morro de los gorrinos. De ahí saca su peculiar nombre: 'hocico de cerdo'. Es posible que muchos de los que se ven hoy en día no posean esa utilidad práctica que se le daba antiguamente. Pero la mayoría sí que son funcionales. Seguramente cambie tu opinión sobre ello.
El objetivo es el de poder colgar cosas en él. Sí, para no tener que llevar todo dentro de la propia mochila. Así pues, si acabas de hacer deporte y has cambiado de calzado, su papel puede evitar el contagio. El contagio del mal olor de las zapatillas al resto de tus prendas.
También puede tener un rol menos rebuscado. Si simplemente no te caben todas las cosas dentro, sacas algunas fuera, las atas y listo.
El llamado 'hocico de cerdo' parece un objeto pasajero que se aplica a las mochilas de moda. Realmente tiene una utilidad que nunca habrás pensado y que te puede venir muy bien.
Últimamente se ve un detalle en las mochilas que la mayor parte de la gente no tiene ni idea de para qué sirve. Se piensa que es un elemento decorativo, inútil y que se ha puesto de moda. Pero esta pieza con forma de cuadrilátero no nació siendo un componente meramente estético, tenía una función accesoria que bien le podría valer a muchos.
Suele situarse en la parte superior del frontal de la mochila.
Es un cuadrado que posee dos ranuras. De este modo adquiere una apariencia similar a la del morro de los gorrinos. De ahí saca su peculiar nombre: 'hocico de cerdo'. Es posible que muchos de los que se ven hoy en día no posean esa utilidad práctica que se le daba antiguamente. Pero la mayoría sí que son funcionales. Seguramente cambie tu opinión sobre ello.
El objetivo es el de poder colgar cosas en él. Sí, para no tener que llevar todo dentro de la propia mochila. Así pues, si acabas de hacer deporte y has cambiado de calzado, su papel puede evitar el contagio. El contagio del mal olor de las zapatillas al resto de tus prendas.
También puede tener un rol menos rebuscado. Si simplemente no te caben todas las cosas dentro, sacas algunas fuera, las atas y listo.
La idea surgió para ofrecer una alternativa viable para los excursionistas. A menudo cargan con ingentes herramientas de boy scout que son imposibles de acarrear para cualquier mochila. Pero ello cambió con el tiempo. No en la forma, sino en su constitución. Al principio se elaboraban con piel, pero para resistir el alterable temporal al que se someten los aventureros, se emplearon materiales de plástico o goma.
Ahora, el material habitual vuelve a ser el de los orígenes. Se ha convertido en un elemento de moda en la mayoría de las mochilas de los jóvenes, por lo que, con su función decorativa, no precisa que sea resistente a cualquier condición meteorológica. Prima que concuerde con el completo aspecto de la bolsa y la convierta en moderna.
Quizás veas tu mochila con otros ojos a partir de ahora. Si en alguna ocasión te ves apurado de espacio y no puedes cargar con más cosas