Candice Swanepoel ha dejado al personal con la boca abierta en la última sesión para Victoria’s Secret que la ha tenido como protagonista en una playa de San Bartolomé, en Francia.
La modelo volvió a ser el eje sobre el que la firma construyó su camapaña de bikinis para verano, de la misma forma que lo ha hecho con Miranda Kerr.
A sus 23 años, Swanepoel se muestra ante la cámara como todo un aángel sin alas, con unos ojos azules que transmiten todo el poder que una estrella de la pasarela necesita, y un cuerpazo que atesora y no deja indiferente a nadie, así como la eficiencia con la que lo luce.
Y es que la sudafricana con medidas de 83-58-89 ya se ha convertido, al igual que la israelita Bar Refaeli, en dos de las rubias más cotizadas sobre la pasarela.
Swanepoel se muestra en estas fotos en todo su esplendor: desde beber un coco, hasta empaparse bajo una ola o tras ver cómo le arrojan un cubo de agua, hasta escuchando música con su iPhone.
Todo sea por el bien de Victoria’s Secret y su promoción en todo el mundo como una de las marcas referencia para la mujer.
