La tradición y la gastronomía se unen este 8 de abril en la junta auxiliar de la Parroquia de La Resurrección del Señor, donde se llevará a cabo la 16ª edición del Festival de la Gordita, uno de los eventos más esperados de la capital poblana.
El secretario de Economía y Turismo municipal, Jaime Raúl Oropeza Casas, invitó a todas las poblanas y poblanos a participar en esta celebración que inicia a las 8:00 horas y se extenderá hasta las 18:00 o 19:00 horas.
“Este festival ya es una tradición de la ciudad y un atractivo más dentro de la cartelera de Semana Santa”, señaló.
500 mil gorditas para los visitantes
El festival contará con la participación de más de 90 cocineras tradicionales, quienes prepararán 10 toneladas de masa, equivalentes a 500 mil gordita que serán repartidas entre los asistentes. Por cada refresco adquirido a 25 pesos, los visitantes recibirán dos gorditas calientes. Se espera la asistencia de 250 mil personas.
Además de la gastronomía, los asistentes podrán disfrutar de talleres de elaboración de gorditas, actividades culturales y la presentación de la obra de teatro Bajo la piel de Puebla, dirigida por Ángel Cerno, que invita a reflexionar sobre la identidad y las raíces poblanas.
Impulso económico y cultural
El evento no solo celebra la comida típica, sino que también genera un importante impacto económico. Según Oropeza Casas, se estima que la derrama económica del festival supera los 80 millones de pesos, contribuyendo tanto a la junta auxiliar como a la capital. Durante Semana Santa, se esperan alrededor de 300 mil visitantes, con una derrama económica total que podría alcanzar los mil millones de pesos.
El festival se enmarca dentro de la agenda cultural de Puebla, ciudad recientemente nombrada Capital Americana de la Cultura 2026, un reconocimiento que refuerza el compromiso con la preservación de las tradiciones y el impulso del turismo local.
Anel Nochebuena Escobar, representante del Instituto Municipal de Arte y Cultura, destacó que la gastronomía es “memoria, herencia familiar y conocimiento transmitido de generación en generación”, por lo que el festival es también una oportunidad para valorar el trabajo de las cocineras tradicionales y fortalecer el orgullo local.


