En el Ayuntamiento de Puebla permanecen abiertos 16 procedimientos administrativos relacionados con denuncias de acoso sexual y hostigamiento en el ámbito laboral que se originaron en la gestión municipal anterior. Estos asuntos, correspondientes a los periodos de Eduardo Rivera Pérez y Adán Domínguez Sánchez, están siendo revisados por las instancias competentes del gobierno en turno.
La Comisión de Igualdad Sustantiva de Género y Diversidad Sexual vigila el avance de los casos, mientras que la Agencia contra el Acoso y Hostigamiento Laboral se encarga de su análisis técnico. Esta dependencia tiene la responsabilidad de investigar los señalamientos, integrar los expedientes y, de ser procedente, establecer las sanciones administrativas conforme al marco legal.
La regidora Mayte Rivera Vivanco informó que los procesos siguen activos y bajo evaluación, con el objetivo de asegurar que cada denuncia presentada por trabajadores municipales reciba un tratamiento institucional adecuado y respetuoso del debido proceso. Subrayó que también se brinda acompañamiento a las personas denunciantes durante todas las etapas del procedimiento.
Aunque las acusaciones están dirigidas contra exservidores públicos, las autoridades han optado por no difundir información sobre cargos o áreas específicas, a fin de proteger la confidencialidad y evitar afectaciones a las investigaciones en curso.
La funcionaria señaló que, desde el arranque de la administración actual, se ha reforzado la coordinación con la Sindicatura Municipal y el Tribunal de Conciliación y Arbitraje, lo que ha permitido dar mayor impulso a los expedientes heredados.
Por otra parte, en lo que va del gobierno actual se han presentado cuatro nuevas quejas por conductas similares. Tres de ellas ya fueron resueltas y una continúa en proceso.
El Ayuntamiento reiteró que mantiene una política de cero tolerancia ante cualquier forma de violencia laboral o de género y aseguró que todos los casos, sin importar el momento en que ocurrieron, son atendidos con la finalidad de garantizar un entorno de trabajo seguro.




