El Ayuntamiento de Puebla cerró la puerta a cualquier posibilidad de retirar la barda colocada en la Central de Abasto, al sostener que la obra ya quedó concluida y que la vía legal utilizada para impugnarla fue presentada fuera de los plazos establecidos.
El presidente municipal Pepe Chedraui Budib señaló que el juicio de amparo se promovió cuando la infraestructura ya estaba terminada, razón por la cual el juzgado correspondiente determinó desechar el procedimiento al no existir materia para continuar con el proceso legal.
De acuerdo con el edil, la inconformidad provino únicamente de un comerciante, pese a que la barda –dijo– responde a una medida de seguridad pensada para proteger a la mayoría de los locatarios, así como a las personas que diariamente acuden a realizar compras en el centro de abasto.
El alcalde insistió en que la obra no será modificada ni retirada, al tratarse de una intervención que forma parte de las acciones para fortalecer la seguridad en este espacio estratégico para la distribución de alimentos en el estado.
En contraste, un grupo de bodegueros y representantes de distintos giros de la Central de Abasto expresó públicamente su desacuerdo con la instalación de la barda, al advertir que genera complicaciones logísticas, principalmente en el acceso de unidades de carga y en el traslado de mercancías.
Los comerciantes también señalaron que el Ayuntamiento no consultó al sector antes de ejecutar la obra y rechazaron haber llegado a algún consenso con las autoridades, por lo que demandaron atención a los problemas operativos que, aseguran, se han derivado de la construcción.





