Con 12 yacimientos, Puebla es el segundo estado del país con más reservas de litio, metal que ha sido catalogado por el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, como un elemento estratégico para el desarrollo económico del país.
De acuerdo con un informe del Servicio Geológico Mexicano (SGM), el territorio nacional cuenta con 81 localidades o comunidades con manifestaciones de litio, distribuidas entre 17 entidades.
Sonora concentra el mayor número, con 13, seguido como ya se había indicado por Puebla, con 12; Oaxaca, 9; Nuevo León, 8; y Durango, 7.
En una estimación, la docena de yacimientos en municipios poblanos representa casi el 15 por ciento del total nacional del litio.
Cabe resaltar que una de las canteras en Puebla fue reservada desde la administración federal de Enrique Peña Nieto para su exploración, aunque no se especifica la localización de la misma.
Según el reporte del SGM, entre los municipios de Puebla donde hay manifestaciones de litio están Oriental, Tepeyahualco, Chietla, Chila, Izúcar de Matamoros, Tehuitzingo, Petlalcingo y Piaxtla.
Es justamente en esa última demarcación, en la localidad de Tlaxcuapan, donde casi 2 hectáreas o 19 mil metros cuadrados se encuentran en trámite para ser explotados.
Acerca de otras zonas en Puebla en las que se ha identificado el metal en cuestión, el documento del SGM menciona a San Antonio Texcalá (en Tehuacán) y el Cráter de Alchichica (en Oriental).
En cuanto a los tipos de depósitos de litio que existen en territorio poblano, se indican tres variaciones: sedimentos, salmuera y rocas.
¿Para qué se ocupa el litio?
Este metal cuenta con excelentes propiedades de conducción de calor y electricidad, por lo que es usado en la fabricación de baterías para celulares, computadoras portátiles, cámaras digitales y vehículos eléctricos.
En aleación con aluminio y magnesio, puede ser empleado en chalecos y protecciones antibalas. Si solo se combina con aluminio tienen aplicaciones en la aeronáutica, la fabricación de bicicletas y el armado de trenes de alta velocidad.
Además el óxido de litio se emplea para fabricar vasos y productos de cerámica, mientras que el cloruro de litio está presente aires acondicionados y sistemas de secado industriales.
De acuerdo con consultores internacionales, el precio de sus derivados creció hasta 313 por ciento en el último año y se estima que la demanda de este material se va a triplicar hasta 2025.
Autoridades deben encontrar maneras sustentables de explotar litio: académica
Para la doctora Valentina Campos Cabral, directora del Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente (IIMA) Xabier Gorostiaga SJ. de la Universidad Iberoamericana, el enfoque nacionalista del titular del Ejecutivo Federal hacia el litio va en consonancia con la política económica de su administración.
Sostuvo que la postura del presidente López Obrador acerca de no otorgar concesiones a empresas privadas para la exploración del mineral es una consecuencia de la efervescencia social que genera la minería a cielo abierto.
Abundó que el gobierno mexicano es consciente del beneficio económico que puede tener a futuro el litio, sobre todo, si se toma en consideración que pocos países en el mundo cuentan con yacimientos de ese elemento.
“Me parece que con esta decisión a nivel federal se conserva y resguarda las ganancias que se pueden tener a futuro y con ello resguardar los beneficios de oportunidad económica que representa el litio, que está al nivel de la relevancia del petróleo“, declaró.
Recordó que México está entre los 10 principales países con más reservas de litio, lo que lo dota de una importancia geopolítica.
Acerca de si es necesario la creación de una empresa de estado para la futura administración del mineral, respondió que lo deseable es que haya transparencia y que se anteponga el interés nacional por encima de los intereses particulares.
En otro orden de ideas, la académica de la Ibero advirtió que la exploración del litio debe ser cuidadosa, porque podría derivar en afectaciones ambientales.
“Desde el panorama ambiental, habría que tener nuestras consideraciones, en ese sentido, prever formas más sustentables de extracción”, apuntó.
Añadió que una forma de explotación del litio conlleva actividades de minería, las cuales podrían modificar o alterar el ecosistema de las localidades en donde se encuentra.
Cuestionada sobre el papel del estado poblano, debido a que es el segundo lugar nacional con más yacimientos, se pronunció porque las autoridades mantengan un constante diálogo con los pueblos indígenas en cuyas demarcaciones se alberga el mineral.
También invitó al gobierno a resguardar el derecho de un ambiente sano y a consultar con la población las decisiones que se tomen en años venideros.


