El presidente de San Miguel Canoa, Raúl Pérez Velázquez, dio un “ultimátum” de 24 horas al ayuntamiento de Puebla para que despliegue a más elementos de seguridad a cambio de no poner en marcha la policía comunitaria.
En medio de un dispositivo de seguridad integrado por al menos 15 policías, cinco camionetas y un camión de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM), el edil auxiliar, se paró en medio de la plaza principal de dicha demarcación para informar a la gente sobre la situación ocurrida el sábado pasado en donde un grupo de personas, presuntamente dirigidas por Germán Pérez López y Antonio Reyes, este último trabajador de la Comuna, irrumpieron en la presidencia para “hacer destrozos”, además de bloquear la avenida principal.
Pérez Velázquez, acusó a los antes mencionados -afines al Partido Acción Nacional (PAN)- de cerrar la tarde de este 18 de octubre la presidencia sin una justificación, además de quemar un vehículo de la Secretaría de Gobernación (Segob) que en ese momento se encontraba estacionado en la plaza.
“Canoa no quiere problemas, yo siempre me he manifestado pero no para mi beneficio, sino para el de la junta auxiliar. El municipio quería que ayer (sábado) pasara un accidente para que me detuvieran como al presidente de La Resurrección”, declaró frente a habitantes de dicha zona, ubicada a poco más de 45 minutos del primer cuadro de la ciudad.
Asimismo, afirmó que en el cierre de la calle principal también participó Constantino Torres, dirigente de las combis “Línea Naranja”.
“Los que cerraron la carretera e hicieron destrozos no fueron mandados por mí. Es necesario que el ayuntamiento mande a más elementos, desde hace unos meses el número de delitos ha incrementado. Hay violaciones, hay secuestros y hay muertos”, reiteró.
Por lo anterior, exhortó al gobierno municipal, representado por José Antonio Gali Fayad, a que en 24 horas despliegue a más policías con el objetivo de poner un alto a diversos delitos, entre los que destacan robos en sus diferentes modalidades, secuestros, violaciones, entre otros, de acuerdo con el subalterno.
En caso de que el ayuntamiento no cumpla dicha petición, Raúl Pérez, glosó que pondrá en marcha a la policía comunitaria, la cual estará conformada por 10 habitantes de Canoa, empero, sin la portación de armas de fuego, pues dijo que sólo se defenderán con “palos”.
“No habrá armas, no voy a dar armas, son los palos la única arma que tenemos”, reiteró el subalterno.




