La Presidenta del Patronato del Sistema Municipal DIF, Dinorah López de Gali, anunció que a través del Departamento de Desarrollo Infantil, el organismo fortalecerá la prevención del bullying con pláticas y talleres en los que se involucren alumnos, académicos y padres de familia.
Expresó su preocupación por los casos de violencia escolar ocurridos en diversos estados del país y señaló que deben ser atendidos desde los hogares, las escuelas y la administración pública en conjunto.
“Son hechos que duelen porque en la escuela no debe haber este tipo de expresiones, por el contrario, es el lugar donde se debe enseñar la solución de conflictos mediante el razonamiento, el entendimiento y la aceptación”, manifestó López de Gali.
Indicó que los padres de familia tienen la responsabilidad de inculcar valores en sus hijos, sobre todo, el amor, el respeto, la honestidad y la solidaridad.
En los planteles educativos, dijo, maestros y directivos deben reforzar esas enseñanzas y crear ambientes sanos y de respeto en la comunidad.
La Presidenta del Patronato del DIF Municipal destacó que a las instituciones de gobierno les corresponde apoyar esos esfuerzos y destinar todos los recursos disponibles para prevenir y atender problemáticas como esta.
El Departamento de Desarrollo Infantil ha impartido pláticas y talleres de prevención a 934 niños de escuelas primarias desde que comenzó esta administración.
En estos cursos, los asistentes escuchan historias para reflexionar sobre la violencia y la discriminación y, además, realizan diversas dinámicas de integración.
Luz del Carmen Arredondo, jefa del referido Departamento, explicó que el acoso escolar se puede identificar cuando el alumno se niega a ir a clases, baja su rendimiento académico y tiene apatía y tristeza sin razón aparente.
Ante un caso de bullying indicó que es recomendable que cada plantel tenga un buzón de quejas y sugerencias anónimas para que los alumnos se puedan expresar libremente.
Agregó que los padres deben enseñar a sus hijos qué hacer en caso de sufrir algún tipo de intimidación sin exponerse al maltrato y tanto los menores que son víctimas, como los agresores deben recibir atención psicológica.
