Otra vez nuestra Sierra Norte
Veintiséis años después, seguimos igual: gente viviendo a la orilla de ríos y barrancas porque no hay de otra

Veintiséis años después, seguimos igual: gente viviendo a la orilla de ríos y barrancas porque no hay de otra
No basta con pedirle a un niño que grite o a una niña que corra, no basta con que las escuelas pongan carteles o hablen de “prevención” cuando ya es demasiado tarde
Lo que debería ser un ejercicio democrático, serio y con plena información, terminó convertido en una simulación electoral