Durante la homilía celebrada este día en la Catedral de Puebla, el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa reflexionó sobre la parábola de un hombre rico a quien el dinero lo volvió ciego e incapaz de ver más allá de su mundo.
Este domingo, el líder de la grey católica destacó que uno de los peligros más grandes de este y otros tiempos es la adoración por los bienes materiales.
Sánchez Espinosa puntualizó que el dinero son bien usados y “encierran” a los seres humanos.
De tal modo, el prelado llenó a los fieles católicos a no basarse en el dinero y sí a seguir el camino de la rectitud, fe y amor.
“No ve más allá de la puerta de su casa, donde yace Lázaro, porque no le importa lo que sucede fuera. No ve con los ojos porque no siente con el corazón. En su corazón ha entrado la mundanidad que adormece el alma. La mundanidad es como un agujero negro que engulle el bien, que apaga el amor, porque lo devora todo en el propio yo”.
