El concepto de “populismo” ha sido desvirtuado de su significado o manipulado sin conocimiento por algunos políticos, para atacar o denostar las propuestas de sus adversarios ante el temor de perder sus cotos de poder.
Durante entrevistas por separado concedidas a RETO diario, por un lado, el politólogo de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Paulino Arellanes, explicó que el populismo debe ser entendido como el grupo de políticas públicas para generar el bienestar de los ciudadanos.
Subrayó que los actores políticos han tergiversado este concepto utilizándolo para señalar a un oponente de generar promesas para alcanzar el poder, y que en el futuro no tendrá la capacidad de cumplir.
“Ellos atacan el populismo entendiéndolo como alguien que engaña, que es demagogo y que ofrece las perlas de la Virgen, y básicamente están defendiendo su coto de poder en el sentido empresarial y de negocios, por lo que todo aquello que perjudique sus ganancias lo califican como populismo”, aseveró.
En esta concepción cayó el ex dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Pablo Fernández del Campo, al considerar que el populismo “son todos aquellos ofrecimientos hechos de manera consciente para engañar a la gente”.
Incluso, dijo que el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, ha sido uno de los políticos que se ha valido de esta estrategia para obtener la simpatía de la gente.
“El populismo es una postura fácil de cómo presuntamente se resuelven las cosas sin ningún tipo de argumento o bases sólidas y, sobre todo, con respuestas populares que le suenan agradables a la gente, pero que son falaces, es decir, que son falsas y que sólo intentan ganar simpatías con engaños”, aseveró.
A diferencia de la dirigente estatal y diputada local por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Socorro Quezada Tiempo, quien reconoció el populismo como una estrategia o política pública gubernamental.
Consideró que este concepto ha sido malinterpretado y utilizado a conveniencia por “la clase gobernante”, para manipular a los ciudadanos y engañarlos con falsos apoyos a cambio de su respaldo en los procesos electorales.
“Nosotros hemos malentendido el populismo como lo que está haciendo Andrés Manuel López Obrador o lo que hace Barack Obama, y de ninguna manera, porque el populismo tiene que ver con estrategias de Estado, es lo que vemos con la Cruzada Nacional contra el Hambre o entregar uniformes y mochilas en determinada temporada para obtener beneficios electorales”, relató.
El politólogo de la BUAP, consideró que el populismo bien encausado sería una estrategia que generaría grandes beneficios para los ciudadanos, sin embargo, estimó que éste no podrá aplicar hasta que los políticos entiendan bien su concepto y se encuentren dispuestos a hacer a un lado su beneficio personal.
