Con la novedad de que las formas de operar el Instituto Estatal Electoral entre el PRI y el PAN son exactamente las mismas desde el poder.
Al final de cuentas se convierten en lo que tanto han descalificado y que no es otra cosa más que la imposición de un perfil en los órganos de decisión del IEE que responda a los intereses del grupo gobernante.
No más, no menos.
Tal es el caso de David Jiménez López, consejero electoral que presume ser maestro sin tener el título que lo acredita como tal. Y es que de acuerdo con el diario Intolerancia será impuesto como nuevo secretario ejecutivo del IEE.
El problema de Jiménez López radica en sus vínculos abiertos con el Partido Acción Nacional.
Su hermano Oswaldo operó en el Comité Municipal del PAN con Gerardo Maldonado Balvanera, de donde salió para integrarse a la coordinación de la campaña de Josefina Vázquez Mota.
Las mismas mañas priistas las copiaron los priistas, mientras que los dirigentes del tricolor –para variar- callados.
Ludivino
La salida de Ludivino Mora del gobierno del estado reviste importancia.
Para empezar se trata de un personaje que en la época de la persecución morenovallista quemó sus naves para seguir a Rafael Moreno Valle, quien había renunciado al PRI para incorporarse al PAN.
Regresó con Enrique Doger en la alcaldía como secretario de Seguridad Pública, cargo que dejó para posteriormente reaparecer en el búnker morenovallista en el 2010.
Sabe, conoce y operó temas delicados de la campaña electoral.
Con el triunfo de Rafael se integró al equipo de Fernando Manzanilla.
Después, una enfermedad lo mantuvo alejado físicamente de sus responsabilidades, pero seguía a cargo de las tareas encomendadas.
“Renunció por motivos personales”, informó Manzanilla.
Sin embargo, se sabe que la relación se resquebrajó.
¿Qué pasará con Ludivino, hombre que sabe demasiado?