El presidente de la Comisión Inspectora, Mario Riestra Piña, insistió que el acuerdo de aprobar las cuentas públicas después del proceso electoral, no tiene como objetivo principal proteger o blindar ayuntamientos, sino lo que se quiere es evitar que la fiscalización se contamine con el proceso electoral.
Recordó que los diferentes grupos parlamentarios, en 2011, firmaron un acuerdo legislativo para evitar que los temas electorales contaminen el trabajo en el Congreso local, y esta decisión es ratificar dicho acuerdo.
“Esto de ninguna manera beneficia o perjudica a un partido, en específico; les decía que existen sujetos de revisión de todos los partidos con observaciones importantes, como dictámenes favorables, pero siendo congruentes con el convenio de hace un año y que las elecciones no dañaran los acuerdos en el Congreso, es la decisión. Las campañas son una cosa y lo que estaremos haciendo no es suspender las labores, sino seguir analizando cada una de las cuentas”, expresó.
Finalmente, insistió que es conveniente dar muestras de imparcialidad y de objetividad, de tal manera, que decidieron, por unanimidad, posponer la aprobación mas no el análisis de las cuentas públicas.
