Eva Mendes iba por la tercera página del guión de Girl In Progress cuando supo que quería interpretar a Grace, una madre soltera aquejada de problemas financieros e inestable en el amor cuya hija adolescente busca desesperadamente su atención.
“Desde que leí que el personaje recoge a la niña de la escuela… tiene una actitud mala onda con el director… está fumando en el carro… dije: ‘¿Quién es esta mujer?’ ¡En Hollywood no te dejan hacer eso! Es un personaje muy humano, eso fue lo que me atrajo”, expresó la estrella cubano-estadunidense en una entrevista reciente.
Un elemento humano fue precisamente lo que encontró la directora Patricia Riggen en la personalidad de Mendes para colocarla como candidata única al rol protagónico del filme, que se estrena el viernes en Estados Unidos.
“Eva Mendes es una actriz de Hollywood que conoce todo el mundo, pero a la vez es una chica que creció en una familia común, como uno”, dijo la realizadora mexicana, cuyos créditos incluyen La Misma Luna.
