Serpientes y Escaleras
Ricardo Morales
Muchos se pueden preguntar que une al gobernador Moreno Valle y al presidente Peña.
Por qué el priista le otorgó a través de su amplia mayoría en el Cámara de diputados, un presupuesto más que suficiente al panista para el cierre de su admiración.
Qué acuerdos en común tienen Moreno Valle y Peña Nieto, que van más allá de filias y fobias y trascienden al 2016 y se entrelazan con el 2018, en donde el PRI y específicamente el mexiquense, se van a ver las caras con un rival que va por la tercera y muchos dicen que esta es la vencida.
Ese rival lleva por nombre Andrés Manuel y se apellida López Obardor y se transformado en la peor pesadilla de Los Pinos, no tanto por los aciertos del tabasqueño, sino más bien por los yerros que se han cometido en esta administración.
¿Es realmente un peligro López Obrador? Los más recientes estudios de opinión, dejan en claro que el tabasqueño arrastra a Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco, quien recientemente tomó en sus manos las riendas del gobierno de Nuevo León y por supuesto también a Margarita Zavala, la esposa del expresidente Calderón.
Zavala es considerada por muchos como la “carta fuerte” del panismo, por encima de otras opciones como Gustavo Madero, diputado federal y expresidente nacional del PAN y Ricardo Anaya, actual dirigente nacional del albiazul.
En su panorama, solo hay una figura mediática que le puede dar batalla y que adicionalmente tiene una ventaja sobre la esposa del expresidente. Este personaje es el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle.
¿Cuál es la ventaja de Moreno Valle? Que tiene el control del PAN de toda la estructura del albiazul y que adicionalmente sabe cómo ganar elecciones a través de las grandes coaliciones y acuerdos.
No en balde los poderes facticos de este país se alinearon a favor del hoy gobernador de Puebla en el 2010, sabe cómo construir acuerdos y cómo avanzar en esa materia.
Hoy hay un enemigo en común que hace aliados a casa Puebla y a Los Pinos, en una cruzada (ahora que está de moda esa palabra) que busca sumar al mayor número de aliados.
El 2018 está a la vuelta de la esquina, Peña y Moreno Valle tienen un enemigo en común al cual hay que derrotar para mantener el status quo vigente.
Nos guste o no, Andrés Manuel el tabasqueño, es el único personaje en este país, que representa un proyecto de nación, diferente al que ha gobernado a México en los últimos 30 años.
El llamado “mesías tropical” es el rival a vencer para la elección federal que se avecina.
La difícil situación económica, la inseguridad, la pobreza, la falta de resultados y sobre todo las promesas incumplidas, son el caldo de cultivo ideal para que el tabasqueño crezca frente a todos sus adversarios.
Pese a lo mediocre de su trabajo, Morena el partido de López Obardor, ya se adueñó del Distrito Federal y registra números que oscilan entre el 9 y 12 por ciento de la votación, lo que convierte a este partido de reciente creación en la tercera fuerza electoral y sin realmente hacer nada.
A nadie le debe de extrañar que ya desde ahorita se construya un bloque en contra de Andrés Manuel, después de todo, siempre el tabasqueño, para algunos sectores ha sido un peligro. ¿O no?
