París. El Gobierno de Francia se declaró en guerra contra el Estado Islámico, responsable de los peores atentados en la historia de ese país.
“Quiero decir a los franceses que estamos en guerra”, declaró ayer el Primer Ministro de Francia, Manuel Valls, luego de que el grupo yihadista se atribuyera los ataques del pasado viernes en París.
Al menos 129 personas murieron y 352 resultaron heridas, 99 de gravedad, a manos de terroristas armados con rifles Kaláshnikov y cinturones explosivos, quienes actuaron en seis puntos distintos de París.
“Responderemos golpe a golpe para destruir al Estado Islámico, para destruir a ese ejército terrorista”, indicó Valls, quien también anunció que serán expulsados del país todos los predicadores islámicos radicales.
También el Presidente francés, François Hollande, dijo en una declaración a la nación que los atentados de este viernes en París “son un acto de guerra del Estado Islámico contra Francia”.
Hollande aseguró que los actos se organizaron “en el exterior de Francia” y que contaron con “cómplices en el interior” del país.
“Lo que se produjo ayer (viernes) en París y en Saint Denis (donde está el Estadio de Francia) es un acto de guerra, y frente a la guerra el país debe tomar las decisiones apropiadas”, anunció Hollande.
Los terroristas que perpetraron los atentados el pasado viernes en París hicieron alusiones a Siria e Irak durante su asalto a la sala Bataclan y actuaron en tres equipos coordinados, informó hoy el Fiscal de París, François Molins.
Este sábado en una comparecencia ante la prensa para dar cuenta de las primeras investigaciones, Molins explicó que “muy posiblemente” los atentados de anoche [viernes] fueron obra de “tres equipos de terroristas que estaban muy coordinados”.
Según el balance, que es “desgraciadamente provisional”, hay 129 personas muertas y 352 heridas, de las cuales “al menos 99″ en estado crítico, indicó.
Un total de siete terroristas murieron en esas acciones, tres de ellos en los alrededores del estadio de Francia donde se jugaba el partido amistoso Francia-Alemania al hacer explotar los chalecos de explosivos que llevaban. Allí falleció otra persona a causa de la onda expansiva.
Otros tres terroristas irrumpieron en pleno concierto en el Bataclan con armas de guerra y dispararon varias ráfagas contra el público.
Un total de 89 personas murieron en esa sala, y muchas otras resultaron heridas.
Algunos de los asistentes al concierto -según el Fiscal- escucharon a los terroristas hacer alusiones a Irak y Siria, los dos países en los que el Estado Islámico (EI) controla partes de su territorio, que son objeto de bombardeos por los cazas franceses.
Las fuerzas del orden lanzaron un asalto para poner fin a la matanza y alcanzaron a uno de los tres atacantes, cuyo chaleco de explosivos fue detonado, al igual que hicieron los otros dos.
El séptimo suicida hizo saltar el dispositivo de explosivos que llevaba adosado al cuerpo, idéntico al de los anteriores, en el tiroteo en el bulevar Voltaire, donde se encuentra el Bataclan.
Según el relato dado por Molins, antes de que se produjera el ataque a la sala de espectáculos, hubo tiroteos en otros tres lugares, también en el este de París y no lejos de la plaza de la República, en todos los casos en zonas de bares.
En la calle Alibert resultaron muertas 15 personas y otras 10 heridas de extrema gravedad; en la calle Charonne, 19 muertos y nueve heridos muy graves, y en la calle Bichat, junto al bar “À la bonne bière”, cinco muertos y ocho heridos de extrema gravedad.
Encuentran segundo coche
El coche que presuntamente utilizó uno de los comandos terroristas que atentaron el viernes por la noche en París fue localizado, con armas en su interior, en Montreuil, ciudad limítrofe con la capital francesa, indicaron hoy fuentes de la investigación citadas por el canal BFM TV.
El vehículo, un Seat León negro, fue localizado anoche en Montreuil, informó la emisora France Info.
Es el segundo coche directamente relacionado con los ataques, tras un primer automóvil, un Volkswagen Polo, hallado junto a la sala de conciertos Bataclan, donde tuvo lugar el atentado con mayor número de víctimas.
Todavía no ha trascendido ni el tipo ni la cantidad de armas que fueron encontradas en el Seat León.
El Fiscal de París, François Molins, en el relato que hizo ayer del avance de la investigación, dijo que varios testigos habían hablado de un Seat León negro utilizado por uno de los comandos yihadistas autor de varios de los tiroteos contra bares cerca de la plaza de la República de París.
En concreto, ese vehículo fue visto junto a un restaurante en la calle Charonne, donde hubo 19 muertos y en un bar de la calle de la Fontaine au Roi, donde cinco personas fueron asesinadas.
El hallazgo de este coche en las afueras de París refuerza la pista de que los que utilizaron el Seat León se dieron a la fuga.
Una pista que podría estar en relación con las tres detenciones que se produjeron ayer en Bélgica, entre los que está el hombre, de nacionalidad francesa, que alquiló en ese país un Volkswagen.
