La Corte de los Milagros por Rodolfo Ruiz R.
En septiembre del año pasado entraron en vigor reformas a la Ley para la Protección del Ambiente Natural y Desarrollo Sustentable, y la Ley de Vialidad del estado por las cuales se buscaba reducir la contaminación visual provocada por la saturación de anuncios espectaculares en carreteras estatales y vialidades de Puebla.
De acuerdo con la iniciativa presentada por el entonces diputado local Eukid Castañón Herrera -y que se aprobó fasttrack en el Congreso del estado- los permisos para anuncios espectaculares en vialidades estatales como el Anillo Periférico, la Vía Atlixcáyotl o la Recta Cholula, ya no los otorgarían los ayuntamientos, sino la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial (SDRSOT).
Esta acción tenía como propósito, se dijo en ese momento, regular y meter orden en los mil 759 anuncios espectaculares que se tenían detectados, frenar la expedición de nuevos permisos y retirar aquellas estructuras que de manera irregular -y con la complacencia o complicidad de autoridades municipales- se instalaron en 359 vialidades de la entidad poblana, provocando contaminación visual y riesgos para la población por estar ubicadas en sitios o zonas de riesgo de alta concentración.
A las empresas y dueños de estos anuncios se les dio un mes de plazo para que se regularizaran y corrigieran las estructuras que tuvieran fuera de norma o representaran un peligro para automovilistas y peatones. En declaraciones a El Sol de Puebla, Mario Rincón González, entonces titular de la SDRSOT, refirió que 3 de cada 10 espectaculares localizados en 11 vialidades estatales de la zona metropolitana presentaban irregularidades.
A 14 meses de distancia, la situación lejos de corregirse ha empeorado por la colocación de nuevos espectaculares, incluso en áreas verdes o espacios públicos, en torno a los nuevos distribuidores viales que se han construido sobre la Vía Atlixcáyotl, la avenida Las Torres y el Periférico Ecológico.
Pero con un agravante: Las empresas favorecidas -o toleradas por la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial- con nuevas estructuras o permisos que violan flagrantemente el capítulo VI de la Ley para la Protección del Ambiente Natural, están ligadas a influyentes personajes del gobierno morenovallista.
Entre ellos Marcelo García Almaguer, Eduardo Torres Chedraui, Gerardo Islas Maldonado y Sergio Riquelme Novoa.
¿Por qué si ya existía una evidente contaminación visual en Periférico Ecológico, Vía Atlixcáyotl, bulevar Atlixco, Recta a Cholula, Cúmulo de Virgo, Zavaleta, bulevar del Niño Poblano, bulevar Forjadores y carretera federal a Valsequillo, se autorizaron entre 25 y 30 nuevos espectaculares? ¿No que la SDRSOT iba a meter orden y a regularizar los espectaculares ya existentes? ¿Por qué si la Ley dice que no puede haber anuncios de gran tamaño en áreas verdes o en espacios de vía pública, la SDRSOT no clausura los que se acaban de instalar en el distribuidor de la Vía Atlixcáyotl y la Prolongación de la avenida Las Torres, con la imagen del senador Javier Lozano Alarcón; o las nuevas estructuras de Sergio Riquelme sobre el Periférico Ecológico y el bulevar del Niño Poblano frente al centro comercial Angelópolis.
¿Por qué si la Ley establece una restricción de al menos 100 metros entre espectacular y espectacular, esta disposición no se respeta? ¿Por qué los ayuntamientos de Puebla, San Andrés Cholula, Cuautlancingo y San Pedro Cholula no hacen valer la Ley y clausuran los nuevos espectaculares que no sólo violan la ley sino que carecen de permiso? ¿O a poco el alcalde José Antonio GaliFayad autorizó el que se construye sobre la banqueta en la esquina del bulevar 5 de Mayo y la 43 Oriente? ¿Verdad que no? ¿No que nadie por encima de la Ley?
Sí, como no.
