La Quinta Columna por Mario Alberto Mejía
Leo todos los días la columna Contracara de mi amigo Enrique Núñez.
Sé que la palabra “amigo” suena extraña entre quienes de manera cotidiana se mandan mensajes ocultos y a veces nada gratos en las líneas de sus colaboraciones habituales.
Lo hemos platicado muchas veces y ninguno de los dos se ha ofendido.
De hecho, nos divierte ese juego sigiloso que culmina con alguna descalificación.
Esto viene a cuento porque, en su columna del 5 de noviembre, Núñez hizo el relato de un desencuentro.
El nombre de su escrito lo dice todo: “Insurgentes y Bucareli; dos caminos encontrados”.
Como sé que Enrique tiene fuentes brutales tanto en el CEN del PRI como en Gobernación federal, doy por hecho ese desencuentro.
Dejo al hipócrita lector con algunas líneas reveladoras de su columna:
“Por donde se le vea es más que evidente que entre Casa Puebla y Bucareli existe un acuerdo y que los pataleos partidistas demuestran que existen dos rutas muy distintas para el tricolor: por un lado, la que busca desde Insurgentes Norte ganar la gubernatura bajo la batuta de Manlio Fabio Beltrones; y por otro, el de Bucareli, donde se preocupan más en respetar y prolongar los acuerdos con el Señor de los Cerros, que en hacer valer su peso y fuerza política.
“Es evidente que el señor Osorio Chong ve con buenos ojos encontrarse en la misma boleta al mandamás poblano, lo que confirma que de entre los panistas es visto como el suspirante más cómodo de todos.
“A ver si no —de tanto futurear— terminan ambos personajes fuera de las boletas del 2018, porque para nadie es un secreto que este 2015 ha resultado desastroso para los dos soñadores”.
Hasta aquí estas líneas que, como diría Núñez, muestran hasta las anginas.
Veamos:
1. La columna da por hecho que hay un acuerdo entre Moreno Valle y Osorio Chong.
2. Dice que hay dos rutas distintas para el PRI.
3. Jura que Manlio Fabio Beltrones va por un lado: el que lleva a Casa Puebla.
4. Y que Osorio Chong va por otro lado: el que lleva al 2018.
5. Núñez insiste en que entre Moreno Valle –a quien coloquialmente llama “El Señor de los Cerros”– y el secretario de Gobernación hay acuerdos –suponemos que “oscuros”– que se respetan y se prolongan por encima de la fuerza política del PRI.
6. Asegura –sin titubeos– que ambos personajes ven con buenos ojos toparse en la boleta electoral de 2018, una vez que –jura otra vez– el gobernador de Puebla es –entre los panistas– el “suspirante” más cómodo de todos.
7. Sin dar mayores datos, nuestro columnista establece que este año ha sido “desastroso” para los dos personajes multicitados.
La lectura de esta columna es sencilla: Osorio Chong pisotea a Beltrones –lo ningunea, lo ridiculiza, lo humilla en exceso– en aras de no ofender a Moreno Valle.
Lógico es que el que está en el piso –Beltrones– no está muy contento por el trato que le dan en Bucareli y aprovecha para enviar un mensaje a los priistas poblanos a través de Enrique Núñez: “Si perdemos no será por mi culpa, sino por la de Osorio Chong”.
Zas.
El mensaje siciliano es brutal.
Yo sí le creo al autor de Contracara.
