La decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de declarar inconstitucional la “prohibición absoluta” del consumo de marihuana, pese a beneficiar exclusivamente a cuatro individuos, abrió la puerta a una tendencia hacia la legalización generalizada, consideró Miguel Calderón Chelius, coordinador de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública en la Ibero Puebla.
El especialista explicó que de momento el amparo cubrió a cuatro personas que pueden consumir, sembrar, preparar y transportar la hierba para autoconsumo lúdico y recreativo.
Sin embargo, en caso de existir cinco resoluciones similares se haría jurisprudencia y se podría aplicar la norma, con lo cual se introduciría nuevamente la discusión sobre la posibilidad y la necesidad de la legalización de la planta.
De acuerdo con el politólogo, se está abriendo una oportunidad para que los actores políticos vuelvan a poner en el centro de la discusión este tema, y busquen un marco legal que permita la no criminalización.
“La virtud de esta decisión es que mete a la Corte en la discusión de la legalización de las drogas, en particular, de la marihuana y, segundo, genera la necesidad de discutir sobre la producción y distribución, así que me parece que pone en la dirección correcta al país en términos de la discusión sobre el uso de los estupefacientes”, declaró.
Para el académico, la regulación del consumo, producción y distribución de la planta en México sería muy acertada por dos razones: Desde el punto de vista económico, permite que un mercado que se mueve en la informalidad se formalice y genere recursos lícitos que van a plasmarse en mayores recursos para el gobierno.
En segundo lugar, bajo la perspectiva de la seguridad y la lucha contra el crimen organizado, quita el soporte financiero a los traficantes que han hecho de esta actividad un negocio.

