El Puebla FC consiguió una victoria de oro como visitante al derrotar 1-0 al Necaxa, gracias a un gol de Mathías Tomás en el último minuto, cuando todo apuntaba a un empate sin goles.
El encuentro estuvo marcado por la falta de precisión y un trámite trabado durante prácticamente los 90 minutos. Tanto Rayos como camoteros tuvieron dificultades para generar peligro constante y el juego terminó convirtiéndose en una disputa cerrada en el mediocampo.
Desde el arranque, ambos equipos mostraron imprecisiones en la circulación de la pelota y poca claridad en el último tercio del campo.
Las constantes faltas también cortaron el ritmo del encuentro, mientras que los remates desviados y los errores en el último toque evitaron que alguno de los dos pudiera tomar ventaja.
Con el paso de los minutos, el empate sin goles parecía cada vez más encaminado. Los dos equipos lucían desgastados y con pocas ideas para encontrar espacios ante defensas bien plantadas.
Cuando el 0-0 parecía definitivo, Puebla encontró la jugada que necesitaba.
Tras una acción atropellada dentro del área del Necaxa, el balón quedó suelto y Mathías Tomás aprovechó la oportunidad para enviarlo al fondo de las redes y marcar el 1-0 en el último minuto.
El tanto desató la celebración poblana y permitió a La Franja quedarse con tres puntos fundamentales en condición de visitante.
Puebla volvió a casa con una victoria que parecía poco probable durante buena parte del partido, pero que terminó llegando en el momento más importante: sobre la hora y con un gol que vale oro.
