El cantante puertorriqueño Bad Bunny enfrentará la continuación de un proceso judicial luego de que el Tribunal Supremo de Puerto Rico determinara que la demanda presentada por su expareja, Carliz de la Cruz Hernández, contiene elementos suficientes para seguir su curso en los tribunales.
La resolución representa una victoria procesal para la abogada, quien desde 2023 reclama una indemnización de 40 millones de dólares por el presunto uso no autorizado de su voz en la frase “Bad Bunny, baby”, una de las firmas sonoras más reconocidas del artista.
Tribunal Supremo de Puerto Rico permite que el litigio continúe
El máximo tribunal no emitió una sentencia sobre el fondo del litigio ni declaró responsable a Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del intérprete. Sin embargo, concluyó que existen hechos plausibles que deberán analizarse durante el proceso judicial, por lo que el expediente regresará al Tribunal de Primera Instancia de San Juan, donde continuará el procedimiento.
El origen del conflicto se remonta a 2015, cuando, de acuerdo con la demanda, Carliz de la Cruz grabó la frase “Bad Bunny, baby” a petición del cantante, con quien mantenía una relación sentimental en ese momento. Posteriormente, el audio fue incorporado a las canciones “Pa’ Ti” y “Dos mil 16”, además de utilizarse en conciertos y otras presentaciones públicas.
Según el expediente, representantes de Bad Bunny contactaron a Carliz de la Cruz antes del lanzamiento del álbum “Un Verano Sin Ti”, en mayo de 2022, para ofrecerle 2 mil dólares a cambio de los derechos de la grabación. Al no concretarse un acuerdo entre ambas partes, el álbum fue publicado con la frase, situación que dio origen a la demanda.
Se reclama una indemnización de 40 millones de dólares
La exnovia del cantante sostiene que su voz también fue utilizada con fines comerciales en conciertos realizados en Puerto Rico, Estados Unidos y República Dominicana, así como en otros materiales relacionados con la carrera del artista, sin que existiera una autorización escrita.
Por ello, la demanda solicita una compensación de 40 millones de dólares por presuntas violaciones a los derechos de imagen, derechos morales de autor y por daños y perjuicios derivados del uso de la grabación.
Aunque la decisión del Tribunal Supremo de Puerto Rico ha sido interpretada como un revés legal para Bad Bunny, el caso aún no está resuelto. En las siguientes etapas del proceso, ambas partes deberán presentar pruebas y argumentos para que el tribunal determine si existió un uso indebido de la voz de Carliz de la Cruz Hernández y si corresponde el pago de la indemnización solicitada.
