Huelga de hambre por tiempo indefinido iniciaron este uno de mayo al mediodía en el zócalo de la ciudad de Puebla dos trabajadores de una escuela pública, quienes sostienen que la SEP los dejó sin empleo por cometer el “pecado” de pretender formar un sindicato magisterial.
Vestidos con tenis y conjuntos deportivos, con apoyo de otros mentores, colocaron una casa de campaña en la plaza de armas. Ángel Martínez Mejorada y María Fernanda Angelita Rocha, son las personas que iniciaron huelga de hambre, misma que levantarán hasta que el propio gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas, entregue por escrito la restitución de sus respectivas plazas y se respete el derecho de asociación sindical.
Un garrafón con agua potable, así como una bolsa con limones, será el único alimento de estas dos personas. El secretario General de la Asociación Sindical de Trabajadores del Instituto Tecnológico Superior de la Sierra Norte de Puebla –con sede en Zacatlán-, Ángel Martínez Mejorada, denunció que “casualmente” la Secretaría de Educación Pública (SEP) despidió a los seis docentes y administrativos escolares, al conocerse que formaban parte del comité de esta pretendida agrupación magisterial.
La dinámica, aclaró Martínez Mejorada, es iniciar la huelga por tiempo indefinido y no levantarla hasta que “no tengamos una solución”. “Nosotros pedimos la reinstalación a nuestra fuente de trabajo. Si hay una negociación así nos levantamos y, si no, seguimos. Si vienen y nos dicen aquí está un documento firmado por el señor gobernador en el que se les reinstala a sus trabajos, levantamos la huelga, si no, seguimos hasta que haya un documento similar”, remarcó.
María Fernanda Angelita Rocha, al ser cuestionada por este medio, admitió que al iniciar esta huelga de hambre, pone en riesgo su vida. “¿Cree que el gobierno le hará caso?” Se le preguntó. De inmediato, sin titubear ella respondió, “¡claro que me van a hacer caso!”
Finalmente, el abogado de esta asociación magisterial, Abelardo Cuéllar Delgado, recordó que el “pecado” de estos trabajadores de la educación pública poblana fue, querer formar un sindicato, luchar por sus derechos laborales. Desde el año pasado se presentó solicitud ante la autoridad laboral local para que se reconociera esta asociación sindical, la respuesta de la autoridad fue darle largas al procedimiento y, a la par, despedir a todos los que constituyeron la dirigencia.
