La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, defendió la reforma electoral que permitiría anular elecciones en caso de comprobarse injerencia extranjera y aseguró que sí existe el riesgo de intervención de otros países en los procesos democráticos nacionales.
Durante la conferencia de prensa matutina de la Presidencia, la mandataria federal afirmó que la iniciativa busca proteger la soberanía electoral y rechazó las acusaciones de la oposición, que señala que la propuesta podría utilizarse con fines políticos.
“Sí puede haber un riesgo de intervención extranjera en las elecciones de México”, sostuvo Sheinbaum al ser cuestionada sobre la reforma impulsada por Morena y sus aliados en el Congreso.
La presidenta insistió en que todos los sectores políticos deberían respaldar medidas para impedir cualquier tipo de intromisión externa en los comicios mexicanos.
“Todos los mexicanos y mexicanas deberíamos de estar de acuerdo de que no haya injerencia extranjera en las elecciones en México. Quien vote en contra de esta propuesta, parece que está a favor de que haya injerencia extranjera en las elecciones en México”, declaró.
La propuesta plantea modificar el artículo 41 constitucional y leyes secundarias en materia electoral para establecer una nueva causal de nulidad en elecciones federales y locales cuando se acredite la intervención de gobiernos extranjeros, organismos internacionales, empresas o personas de otro país.
De acuerdo con el proyecto, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) podría anular una elección si se demuestra con pruebas fehacientes que existió financiamiento ilegal, propaganda, desinformación masiva o cualquier otra forma de influencia extranjera que haya sido grave, dolosa y determinante en el resultado electoral.
Sheinbaum reconoció que uno de los principales retos será acreditar jurídicamente la existencia de dicha intervención y evitar interpretaciones subjetivas.
“El asunto es cómo demuestras que en efecto hubo injerencia… para que no sea algo subjetivo. Es importante que se regule, tiene que venir la ley, tiene que especificarse cómo se revisaría si realmente hubo una intervención extranjera o no”, explicó.
La iniciativa fue impulsada por el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, y ya avanzó en San Lázaro, donde fue aprobada por la mayoría legislativa conformada por Morena, PT y PVEM.
Sin embargo, la propuesta ha generado críticas de legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, así como de especialistas en materia electoral, quienes advierten sobre posibles riesgos de discrecionalidad en la interpretación del concepto de “injerencia extranjera”.
Entre los cuestionamientos destaca la amplitud de términos como “intervención indirecta” o “intención de influir”, los cuales –según la oposición– podrían abrir la puerta a impugnaciones políticas o intentos de anular resultados electorales incómodos para el gobierno en turno.
Morena, por su parte, sostiene que la reforma únicamente busca blindar la soberanía nacional y evitar cualquier intervención externa en las elecciones mexicanas.
La iniciativa continuará su proceso legislativo en el Senado de la República, donde se prevé un debate amplio debido a la polémica generada por sus alcances.
