El inicio de los cuartos de final de la Concacaf Champions Cup 2026 dejó sensaciones opuestas para los equipos mexicanos: mientras el América rescató un empate sin goles que mantiene la eliminatoria en suspenso, Cruz Azul quedó al borde de la eliminación tras una contundente derrota en Estados Unidos.
En Tennessee, el Club América firmó un empate 0-0 ante Nashville SC en el Geodis Park, en un duelo con pocas emociones y escasas oportunidades claras. El resultado, aunque mantiene con vida a las Águilas, dejó dudas en su funcionamiento, ya que el equipo de André Jardine volvió a mostrar una versión lejos de su mejor nivel.
Pese a contar con sus principales figuras, el conjunto azulcrema no logró imponer condiciones ni generar peligro constante. La ocasión más clara pasó por los pies de Alejandro Zendejas, pero su disparo fue contenido sin complicaciones. Del otro lado, Nashville tampoco logró capitalizar sus oportunidades, lo que derivó en un empate que deja todo para la vuelta.
El técnico brasileño priorizó el orden defensivo, consciente de las bajas de último momento, y valoró el resultado al considerar que la serie se definirá en casa. Sin embargo, la falta de gol como visitante representa un riesgo: cualquier anotación del rival en la vuelta obligaría al América a marcar al menos dos tantos.
Además, las Águilas arrastran una racha preocupante sin triunfos, tanto en Liga MX como en el plano internacional, lo que incrementa la presión de cara al duelo decisivo en el estadio Banorte.
Noche de pesadilla para La Máquina
En contraste, Cruz Azul vivió una noche para el olvido en Los Ángeles. La Máquina fue ampliamente superada por LAFC y cayó 3-0 en el partido de ida, en un resultado que compromete seriamente sus aspiraciones en el torneo.
El conjunto cementero mostró poca capacidad de reacción ante el dominio del equipo estadounidense, que resolvió el encuentro con autoridad gracias a los goles de Son Heung-Min y un doblete de David Martínez Morales. Sin respuestas tácticas ni futbolísticas, Cruz Azul quedó expuesto durante gran parte del partido.
El panorama para la vuelta es complejo: los celestes están obligados a ganar por tres goles para forzar la prórroga, o por cuatro si reciben una anotación en casa. El duelo definitivo se disputará en el estadio Cuauhtémoc, donde buscarán una remontada que luce cuesta arriba.
La derrota también reavivó una tendencia negativa: Cruz Azul acumula 11 partidos sin ganar en territorio estadounidense frente a equipos de la MLS, una racha que evidencia sus dificultades recurrentes fuera de México.
Así, mientras el América intentará hacer valer su localía para avanzar a semifinales, Cruz Azul necesitará una actuación casi perfecta para revertir una eliminatoria que, de momento, lo tiene contra las cuerdas. La batalla entre la Liga MX y la MLS, como en otras ediciones, vuelve a intensificarse en la recta decisiva del torneo.

