La actriz Ana Luisa Peluffo, una de las figuras más emblemáticas de la Época de Oro del cine mexicano, falleció este miércoles a los 96 años, informó su familia mediante un comunicado oficial.
“La familia de la actriz Ana Luisa Peluffo informa que falleció en paz en su rancho en Jalisco, acompañada por sus seres queridos. Durante sus últimos años vivió con serenidad, rodeada de cuidado y cercana a su hijo. Los servicios funerarios se realizaron de manera íntima y privada, en apego a su voluntad”.
De acuerdo con el mensaje difundido, la actriz murió en su rancho en Tepatitlán de Morelos, Jalisco, en un ambiente tranquilo y acompañada por personas cercanas. Sus familiares solicitaron respeto y comprensión en este momento.
“Agradecemos profundamente el cariño de todas las personas que, a lo largo de los años, apreciaron su trayectoria y disfrutaron de su trabajo y su compañía y solicitamos respeto y comprensión en este momento. Su recuerdo permanecerá vivo en quienes la conocieron y valoraron su presencia y su legado artístico”.
Una vida dedicada al cine y la televisión
Ana Luisa Peluffo nació como Ana Luisa de Jesús Quintana Paz el 9 de octubre de 1929 en Querétaro. Desde temprana edad mostró inclinación por las artes, aunque su infancia estuvo marcada por la muerte de su padre, hecho que influyó en su carácter reservado.
En su juventud destacó como nadadora y formó parte del Ballet Acuático del Club Deportivo Chapultepec. También incursionó en la danza y la pintura, disciplinas que complementaron su formación artística.
Su debut en el cine ocurrió a finales de la década de 1940 y rápidamente comenzó a consolidarse en la industria. A lo largo de más de 70 años de trayectoria participó en más de 200 películas y numerosas producciones televisivas, convirtiéndose en un rostro recurrente del espectáculo mexicano.
El primer desnudo en el cine mexicano
Uno de los momentos más recordados de su carrera fue su actuación en la película “La fuerza del deseo” (1955), dirigida por Miguel M. Delgado. En esa cinta protagonizó lo que se considera el primer desnudo completo en la historia del cine mexicano.
El estreno, el 22 de julio de 1955, generó una intensa polémica social y mediática. La promoción del filme, que mostraba la silueta de una mujer acompañada por un signo de interrogación en anuncios colocados en la avenida de los Insurgentes, despertó gran expectativa entre el público.
Ese episodio marcó un parteaguas en la cinematografía nacional y consolidó a Peluffo como una actriz audaz y adelantada a su tiempo.
Trayectoria y legado
Además de su trabajo en cine, Peluffo participó en telenovelas y series de televisión que la acercaron a nuevas generaciones. Incursionó en diversos géneros, desde melodramas y comedias hasta cine de acción y producciones internacionales.
Su carrera fue reconocida con diversos galardones, entre ellos la Diosa de Plata, tanto por actuaciones específicas como por su trayectoria.
En el plano personal, contrajo matrimonio en cuatro ocasiones y fue madre de Martín Luis. Tras décadas de actividad artística, se retiró en 2014, dejando una huella profunda en la industria del entretenimiento.
Con su fallecimiento, la Época de Oro del cine mexicano pierde a otra de sus leyendas. Su legado permanece en una filmografía extensa y en un momento histórico que transformó la narrativa visual del país.

