El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este viernes una orden ejecutiva que impone un arancel global adicional del 10% a la mayoría de las importaciones, pero excluye explícitamente a los productos que cumplen con las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que protege en gran medida el comercio con México y Canadá.
La medida, adoptada bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, entra en vigor de manera casi inmediata: a partir del 24 de febrero de 2026 a las 00:01 horas (hora del Este), y tendrá una duración temporal de 150 días.
Según un comunicado de la Casa Blanca, el objetivo es abordar “problemas fundamentales en los pagos internacionales” y reducir el déficit comercial estadounidense mientras se realizan investigaciones adicionales para posibles ajustes arancelarios.
La decisión llega horas después de que la Corte Suprema invalidara gran parte de los aranceles “recíprocos” previos impuestos por Trump mediante la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), al considerar que excedió su autoridad. Trump reaccionó rápidamente y optó por esta vía alternativa, aunque con un gravamen menor al de algunas tarifas sectoriales anteriores.
Entre las exclusiones clave del nuevo arancel del 10% se encuentran:
- Bienes de Canadá y México que cumplan con las reglas de origen del T-MEC
- Productos ya sujetos a medidas bajo la Sección 232 (seguridad nacional, como ciertos aceros y aluminios)
- Minerales críticos, energía y recursos naturales
- Fertilizantes no producidos en EE.UU
- Algunos productos agrícolas (incluyendo carne de res, tomates y naranjas)
- Farmacéuticos, ciertos electrónicos, vehículos de pasajeros y partes aeroespaciales
Esta exención para el T-MEC representa una ventaja significativa para México, principal socio comercial de EE.UU., ya que más del 80% de sus exportaciones al mercado estadounidense califican bajo el tratado y evitarán el nuevo impuesto.
Analistas destacan que la medida mitiga un impacto mayor en cadenas de suministro integradas de Norteamérica, como la industria automotriz.
Trump defendió la acción en declaraciones a la prensa, afirmando que el arancel temporal permite “reequilibrar el comercio” y que “tenemos excelentes alternativas” para proteger a los trabajadores estadounidenses. La Casa Blanca enfatizó que la tarifa no afecta envíos ya en tránsito ni ciertos bienes estratégicos.
Expertos en comercio prevén que esta proclamación temporal podría servir de puente hacia negociaciones más amplias, incluyendo la revisión programada del T-MEC en los próximos meses. Por ahora, México y Canadá mantienen su acceso preferencial al mercado estadounidense, mientras el resto del mundo enfrenta el nuevo gravamen global.
La medida ya genera reacciones mixtas en los mercados y entre socios comerciales, con algunos sectores anticipando ajustes en precios al consumidor en EE.UU. por los bienes no exentos.
