Un ataque armado en Zacatecas provocó un fuerte operativo de seguridad luego de que un grupo de sicarios agrediera a elementos policiales que escoltaban al cantante Pepe Aguilar en el municipio de Villanueva.
De acuerdo con los primeros reportes, la agresión ocurrió la tarde del 12 de febrero, alrededor de las 18:00 horas, en las inmediaciones del rancho El Soyate, propiedad de la familia del artista, ubicado en la zona serrana de esa localidad. El intérprete se dirigía al Aeropuerto Internacional de Calera de Víctor Rosales para trasladarse a la Ciudad de México.
El cantante viajaba acompañado por una docena de agentes de la Policía Estatal Preventiva asignados como escoltas, cuando la comitiva fue atacada antes de incorporarse a la carretera federal 54, vía que conecta Zacatecas con Guadalajara. Según los informes preliminares, los policías que encabezaban el convoy fueron agredidos con disparos de armas de alto calibre y al menos una granada de fragmentación.
Tras la agresión, los elementos de seguridad repelieron el ataque y activaron el botón de emergencia del sistema Matra, lo que permitió solicitar refuerzos inmediatos desde distintos municipios cercanos.
En respuesta, autoridades desplegaron un operativo conjunto de seguridad con la participación de la Fuerza de Reacción Inmediata, corporaciones de la Policía Estatal, personal del Ejército Mexicano y apoyo aéreo mediante un helicóptero Black Hawk de la Secretaría de Seguridad Pública estatal.
Mientras se desarrollaba la movilización, parte de la escolta replegó el convoy hacia el rancho El Soyate para resguardar al cantante, quien resultó ileso durante los hechos.
El rancho, un complejo de más de dos mil hectáreas con caballerizas y lienzo charro, fue construido por el fallecido ícono de la música ranchera Antonio Aguilar y posteriormente heredado por su hijo.
Reportes señalan que la zona serrana de Villanueva ha sido escenario de episodios de violencia vinculados a disputas entre grupos del crimen organizado. Hasta el cierre de los reportes, la Fiscalía estatal y autoridades de seguridad no habían emitido una postura oficial detallada sobre lo ocurrido.
El incidente generó alerta en la región y una amplia movilización institucional para controlar la situación y reforzar la vigilancia en el área.
