Quienes ya están en campaña electoral, cuando faltan 16 meses para los próximos comicios, son los dirigentes de los grupos invasores de tierras que operan en el sur del municipio de Puebla, pues han empezado a buscar a cada uno de los seis o siete aspirantes a ser el próximo candidato o candidata de la 4T a la alcaldía de la capital para, desde ahora, intentar negociar algo fundamental: comprometer votos a cambio de impunidad.
Ese tipo de negociación no es algo nuevo, es una práctica común en Puebla, que ha dejado un costo social negativo a lo largo de décadas. Docenas de asentamientos humanos irregulares que debían ser frenados y sancionados por la autoridad, se acabaron tolerando a cambio de apoyos electorales, sin importar que los inmuebles estén en zonas de alto riesgo.
Un ejemplo claro ocurrió el 31 de agosto de 2021, cuando en la intersección de las calles Gasoducto y Ferrocarril de la junta auxiliar San Pablo Xochimehuacan, a eso de la 1:30 de la madrugada, los vecinos percibieron un fuerte olor a gas. Una hora más tarde ocurrió la primera de tres explosiones en tomas clandestinas de robo de hidrocarburo. El saldo fue de 5 muertos, 12 heridos graves y 54 viviendas destruidas.
Aunque la causa real de esa tragedia fue algo más allá de los hechos coyunturales de hace cinco años.
Las casas afectadas estaban en la zona donde pasa un ducto de Pemex y por tanto, eran asentamientos que no debían estar ahí. Pero en su momento, muchos años atrás, se negoció respaldos a las campañas electorales del PRI a cambio de que “no se tocara con el pétalo de una rosa” el conjunto de casas que la autoridad municipal debía haber clausurado, demolido y reubicado a sus moradores.
Ahora pasa lo mismo con los invasores de la Ex Hacienda de San José Zetina –ubicada al sur del municipio de Puebla– que están asentados en un área de 400 hectáreas, que fueron objeto de despojo.
A docenas de personas les “vendieron” lotes en la zona afectada y están viviendo en condiciones precarias, por no decir inhumanas, pues no hay nada. No hay calles, están ausentes todos los servicios públicos, nunca se para una patrulla de la policía en la zona y un grupo armado de maleantes es el que impone su ley.
Pero los líderes de esa invasión ya están buscando negociar votos a cambio de que un futuro alcalde de la ciudad de Puebla le dé reconocimiento a ese asentamiento irregular, sin importar las graves consecuencias que eso implica.
Y los políticos ávidos de llegar al poder, aceptan esos tratos sin importar el sufrimiento que eso implica para las familias involucradas en dichos asentamientos ilegales.
Van dos aspirantes que entran a la negociación
Aunque formalmente faltan unos ocho meses para que arranquen los procesos internos de los partidos políticos para buscar a sus próximos candidatos a cargos de elección popular, ya hay seis o siete aspirantes de la 4T que andan en “campañas disfrazadas” de promoción de redes sociales, de entrevistas periodísticas, de actividades deportivas o de gestión social para ganar apoyos y convertirse en el próximo abanderado de Morena a la alcaldía de la ciudad de Puebla.
Esas campañas disimuladas llevan unos cinco meses que se despliegan en diferentes rumbos de la capital del estado.
Hace unos días, dos de esos aspirantes ya pusieron un pie en la zona de la junta auxiliar San Andrés Azumiatla, que es la demarcación en donde se encuentra la Ex Hacienda de San José Zetina.
Una de ellas se promociona con actividades deportivas.
Otro más con gestiones sociales que se hacen desde el ámbito legislativo.
Se dice que, en los próximos días, podría ocurrir lo mismo con una aspirante que muestra dotes de educadora.
Y afanosamente se está buscando un encuentro con un político que ya es autoridad municipal y quiere repetir en el cargo.
¿Quién convoca a estos encuentros? Se ha identificado que quien estaría organizando esos encuentros es Anastacia Onofre Romero, la presidenta de la junta auxiliar San Andrés Azumiatla.
¿Quiénes han acudido a las reuniones? Obviamente vecinos de la demarcación, pero quien más lleva “acarreados” es una persona que usa el mote de Félix N. –derivado del nombre de la extinta actriz María Félix— y encabeza a los grupos de invasores de la Ex Hacienda de San José Zetina.
¿Cuál es el problema de esas actividades? Que Félix N. está vinculada a un proceso penal por el presunto delito de despojo. Un litigio que tiene perdido, pues en más de dos años de duración, no ha podido presentar una sola prueba que acredite que es la propietaria de las tierras invadidas.
¿Quién está atrás de ellos? Se intuye que ese grupo de invasores tiene el apoyo ilegal de alguien con mucho poder político. Un juez ya ordenó la restitución de los terrenos invadidos y en tres ocasiones, cuando cientos de agentes policiacos están a punto de cumplir el mandato judicial, cualquier pretexto es bueno para que los uniformados “se frenen, se den la vuelta y se marchen”.
¿Qué otro escándalo hay en esa zona? En agosto de 2025, en pleno arranque del proceso de afiliación masiva de Morena de nuevos militantes, aparecieron docenas de cartas vecindad a favor de las familias que han usado para invadir los terrenos de la Ex Hacienda de San José Zetina. Ese documento lo usaban para lograr el proceso de incorporación al partido Regeneración Nacional.
Quien emitió esas cartas de residencia era Anastacia Onofre Romero, en su calidad de edil auxiliar de Azumiatla.
Ella es una mujer que abiertamente tiene cercanía y entendimiento con Rodrigo Abdala, el delegado en Puebla de los programas sociales del ámbito federal.
Se dice que él mismo funcionario cuando se enteró de esa situación se habría deslindado de esa afiliación.
Esta era el contenido de esas cartas de vecindad: “HAGO CONSTAR… QUE EL (LA) CIUDADANO (A) María E…, CUYA FOTOGRAFÍA SE ENCUENTRA DEBIDAMENTE CANCELADA EN LA PARTE SUPERIOR IZQUIERDA DE LA PRESENTE, CUYOS RASGOS FISIONOMICOS CONCUERDAN FIELMENTE CON LA FOTOGRAFÍA DEL SOLICINTANTE, CON FECHA DE NACIMIENTO 11 DE FEBRERO DE 1975, CON DOMICILIO ACTUAL EN CALLE SIN NOMBRE, COLONIA SAN JOSÉ ZETINA 08# CP 72960… Y QUIEN TIENE EL MISMO DOMICILIO HABITADO DURANTE MÁS DE 30 AÑOS…” (Sic).
Lo cierto es que cada vez más, las practicas clientelares del pasado del PRI y el PAN están presentes en Morena.
