Celebrar el Día de San Valentín este 2026 en Puebla se ha vuelto más costoso para las parejas y familias, con un incremento en los precios de los artículos y servicios tradicionales que ronda hasta un 15-16% en comparación con el año anterior, según diversos análisis de mercado y sondeos de organizaciones como la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) y reportes locales.
De acuerdo con estimaciones recientes, el gasto promedio para una celebración típica —que incluye chocolates, flores, un peluche, globos, un pastel pequeño y una cena romántica en un restaurante de gama media— alcanza los 3 mil 037 pesos por persona o pareja, lo que representa un aumento aproximado del 15.8% respecto a 2025, cuando el desembolso similar rondaba los 2 mil 623 pesos.
Algunos precios referenciales para este año en Puebla y el contexto nacional incluyen:
- Arreglo floral de rosas: alrededor de 460 pesos (con alzas notables por la demanda estacional)
- Caja de chocolates: 149 pesos
- Peluche mediano: 450 pesos
- Globo decorativo: 160 pesos
- Pastel chico: 156 pesos
- Bolsa de paletas en forma de corazón: 112 pesos
- Cena romántica para dos en restaurante de gama media: mil 600 pesos (o más en lugares especializados)
En Puebla, la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) proyecta una derrama económica cercana a los 950 millones de pesos por los festejos del 14 de febrero, lo que implica un incremento del 3.9% en comparación con 2025. Este repunte se atribuye en parte al hecho de que la fecha cae en fin de semana, lo que extiende las celebraciones desde el viernes y se combina con el pago de quincena, impulsando el consumo en restaurantes (con un aumento estimado del 10-15% en flujo de comensales), hoteles, comercios y experiencias como cenas temáticas o salidas al cine y teatro.
El gasto individual promedio en obsequios y actividades oscila entre 650 y mil 500 pesos, aunque en paquetes completos puede llegar a mil 200 pesos o más, dependiendo del nivel del establecimiento.
Expertos coinciden en que factores como la inflación persistente en insumos, transporte y servicios han elevado los costos, haciendo que San Valentín sea una fecha más cara este año, aunque el amor —como siempre— no lleva precio.
