El brote de sarampión en México continúa en expansión y ya suma 28 muertes a nivel nacional, luego de confirmarse el primer deceso en la Ciudad de México (CDMX), informó la Secretaría de Salud (SSa). De acuerdo con el reporte más reciente, la transmisión del virus se mantiene activa en el país durante el periodo 2025-2026.
Según datos oficiales, hasta el 9 de febrero de 2026 se han confirmado 8 mil 899 casos de sarampión en la República Mexicana. Tan solo en los primeros nueve días de febrero, el número de contagios aumentó de 7 mil 909 a 8 mil 899, lo que refleja un repunte cercano a mil nuevos casos en ese lapso.
En lo que va de 2026, se han contabilizado 2 mil 467 contagios, con una concentración significativa en Jalisco, que se mantiene como el epicentro del brote con mil 432 casos confirmados. Le siguen Chiapas, con 250, Sinaloa, con 144, y la Ciudad de México, que acumula 138 casos, incluida la defunción recientemente confirmada.
La SSa detalló que de las 28 muertes, 21 ocurrieron en Chihuahua, dos en Jalisco y una en Sonora, Durango, Ciudad de México, Michoacán y Tlaxcala, siendo estos dos últimos estados los que registraron decesos en lo que va del año. La dependencia explicó que la confirmación de fallecimientos puede tardar varias semanas debido a los estudios de laboratorio.
El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica indicó que los casos se distribuyen en más de 300 municipios del país. El grupo de edad más afectado es el de 1 a 4 años, seguido por 5 a 9 años y adultos jóvenes de 25 a 29 años.
Ante este panorama, el Gobierno de México ordenó reforzar las jornadas de vacunación, priorizando municipios con mayor carga de casos. Autoridades sanitarias reiteraron que el sarampión es altamente contagioso, pero prevenible, por lo que llamaron a completar los esquemas de vacunación en niñas, niños y adultos sin protección.
Como medidas preventivas, algunas entidades, como el Estado de México, implementaron uso obligatorio de cubrebocas en escuelas y filtros sanitarios, mientras se mantienen acciones de vigilancia epidemiológica para contener el brote.




