Lo ocurrido la semana pasada en diversos frentes debe ser verdaderas llamadas de atención, por no decir “focos rojos” para Morena, ya que el comportamiento de algunos personajes ligados al poder deja francamente mucho que desear y no corresponde a los postulados que supuestamente enarbola la llamada 4T.
El primer evento es el relacionado con el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Hugo Aguilar Ortiz, quien ya acumulaba junto con sus compañeros un escándalo a cuestas con las camionetas de súper lujo adquiridas y que sumó uno más, luego de ser captado cuando la directora de Comunicación Social de este poder le limpiaba los zapatos antes de entrar a la ceremonia de conmemoración de un aniversario más de la promulgación de la Constitución de 1917.
Aunque el ministro presidente no es captado ordenándole a su personal que le limpie los zapatos, es un hecho que tampoco hace nada por impedirlo, dejando la impresión de una soberbia total y absoluta, la cual dista mucho de la humildad que supuestamente lo caracteriza como miembro de los pueblos originarios de este país.
El hecho fue reprobado totalmente en las redes sociales, las “benditas redes”, que tanto ponderó en su momento el fundador de Morena, Andrés Manuel López Obrador.
El segundo acto tiene que ver con la banalidad con la cual se comportan muchos integrantes de la 4T, que han ignorado una y otra vez los llamados de la presidenta Claudia Sheinbaum para actuar con congruencia a los postulados de la austeridad república y el código moral del cual habló en sus inicios este movimiento.
En este evento se vio involucrada la delegada de la secretaria del Bienestar en Puebla, Natalia Suárez del Real, quien decidió publicar en sus redes su festejo de cumpleaños, mismo que se viralizó luego de que el portal Capital fue el primero en publicar estas imágenes en X.
El escándalo alcanzó dimensiones pocas veces vistas cuando medios nacionales y comentaristas de X retomaron los excesos de Nat, como le dicen sus amigos a la #güerademorena, quien se hizo “famosa” merced a sus excesos y banalidad, debilidad que también tiene otras integrantes de la 4T poblana.
Desde mi punto de vista, la banalización de la política por parte de figuras no solo de Morena, sino también de Movimiento Ciudadano y otros partidos, es algo que le está dando al traste a la política verdadera y a los verdaderos políticos; hoy los políticos buscan ser más influencers que políticos.
El tercer gran pecado es la cada vez más evidente colusión de presidentes municipales morenistas con el crimen organizado, tal es el caso del alcalde de Tequila, Jalisco, Diego Rivera, y el de Cuautempan, Puebla, Gerardo Cortés, miembro también del oficialismo.
Estos dos personajes vinculados con el crimen organizado y detenidos por el delito de extorsión, sin duda, dañan a su movimiento, quien los postuló a pesar de que existían evidencias de sus malos pasos.
Todos estos ejemplos dejan en claro que Morena dista por mucho de tener la calidad moral suficiente, como pregonaba López, para señalar a los demás partidos y, sin duda, contribuyen al deterioro de la marca, la cual debe hacer frente a un cada vez más complicado 2027.




