La Fiscalía General de la República (FGR) informó sobre la localización de cuerpos y restos humanos durante las investigaciones por la desaparición de 10 trabajadores mineros en Sinaloa, un caso que ha generado atención nacional desde finales de enero. Los hallazgos se realizaron en el municipio de Concordia, donde se mantiene un amplio despliegue de seguridad federal.
De acuerdo con un comunicado conjunto de la FGR y el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, uno de los cuerpos localizados presenta características similares a una de las personas reportadas como desaparecidas, por lo que se realizan estudios periciales para confirmar su identidad. Hasta el momento, no existe confirmación oficial de que los se localizaran con vida.
Las diligencias incluyen cateos, trabajos de campo, procesamiento de indicios y búsqueda de elementos que permitan esclarecer los hechos. En los operativos participan la Agencia de Investigación Criminal, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Como parte de las acciones encabezadas por la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), se reportó la detención de cuatro personas, quienes quedaron a disposición de la autoridad correspondiente. La FGR subrayó que los detenidos se presumen inocentes hasta que exista una sentencia condenatoria.
La desaparición ocurrió el 23 de enero de 2026, cuando al menos 10 trabajadores de una empresa minera operada por la canadiense Vizsla Silver fueron privados de su libertad por un grupo armado en un campamento conocido como La Clementina, en Concordia. Entre las víctimas hay ingenieros, técnicos y personal de seguridad.
En días recientes, las autoridades también informaron sobre el aseguramiento de armas de alto poder, la localización de pertenencias de los mineros —como identificaciones y dispositivos electrónicos— y el desmantelamiento de campamentos clandestinos presuntamente vinculados al crimen organizado.
Mientras continúan los peritajes de restos humanos y objetos hallados, las familias de los mineros desaparecidos han exigido avances claros en la investigación y la aparición de sus seres queridos, en un contexto de violencia e inseguridad persistente en la región serrana de Sinaloa.


