El presidente Donald Trump afirmó este lunes que su administración mantiene negociaciones directas con los líderes cubanos y que ambas partes se encuentran “muy cerca” de alcanzar un acuerdo que podría poner fin al embargo de petróleo impuesto recientemente por Washington sobre la isla, permitiendo además visitas familiares de cubanos en Estados Unidos.
“Estamos tratando directamente con los líderes de Cuba ahora mismo. Muchos quisieran al menos visitar a sus familiares, y creo que estamos cerca de lograrlo”, declaró Trump a los periodistas en el Despacho Oval.
El mandatario insistió en que las conversaciones avanzan positivamente, aunque no reveló detalles específicos sobre los términos del posible pacto ni el nivel exacto de los interlocutores cubanos involucrados.
Las declaraciones llegan días después de que Trump amenazara con imponer aranceles adicionales a cualquier nación que envíe petróleo a Cuba, en un esfuerzo por cortar el suministro de crudo que la isla ha recibido tradicionalmente de Venezuela —ahora bajo influencia estadounidense tras la captura de Nicolás Maduro— y de otros proveedores como México.
El presidente ha calificado a Cuba como una “nación en quiebra” y ha sugerido que la presión económica obligaría a La Habana a negociar.
Fuentes de la Casa Blanca confirmaron que existen “contactos activos”, pero enfatizaron que no se trata aún de un diálogo formal ni se han establecido mesas de negociación públicas. Trump ha vinculado el posible acuerdo a evitar una “crisis humanitaria” en la isla, donde los apagones y la escasez de combustible se han agravado en los últimos meses.
Por su parte, el Gobierno cubano no ha confirmado públicamente las negociaciones directas anunciadas por Trump.
El anuncio genera expectación en la comunidad cubanoamericana de Florida, donde Trump cuenta con fuerte apoyo, y podría influir en los flujos energéticos del Caribe en un momento de reordenamiento geopolítico tras los cambios en Venezuela.




