El estadio da Luz, en Lisboa, Portugal, fue escenario de una noche histórica en la UEFA Champions League, marcada por una hazaña tan inesperada como memorable: Anatoliy Trubin, portero del Benfica, anotó el gol decisivo en tiempo de reposición para sellar el triunfo 4-2 sobre el Real Madrid y clasificar al conjunto portugués a los playoffs del torneo continental.
El equipo dirigido por José Mourinho necesitaba un resultado casi milagroso para mantenerse con vida en la competencia. Hasta el minuto 97, pese a ir arriba 3-2, el pase no estaba asegurado. Sin embargo, en la última jugada del encuentro, Trubin subió al área rival tras un tiro libre cobrado por Fredrik Aursnes y, con sus dos metros de estatura, conectó un certero remate de cabeza que venció a Thibaut Courtois, desatando la euforia total en Lisboa.
El gol del guardameta ucraniano no solo consumó una victoria histórica, sino que definió el destino europeo de ambos clubes. El Benfica se metió entre los 24 mejores del certamen, mientras que el Real Madrid, superado física y futbolísticamente durante gran parte del encuentro, quedó fuera del Top 8 y fue enviado a la instancia de playoffs, dependiendo además de otros resultados de la jornada.
Durante los 90 minutos, el conjunto merengue mostró serias carencias defensivas y poca claridad ofensiva. Solo las intervenciones de Courtois y el desacierto local evitaron una derrota más abultada. En contraste, Benfica fue intenso, ordenado y contundente, con actuaciones destacadas de Andreas Schjelderup, autor de dos goles, y del argentino Gianluca Prestianni, constante generador de peligro.
El héroe de la mágica noche
El desenlace coronó a Trubin como el héroe absoluto de la noche. Nacido en Donetsk, Ucrania, hace 24 años, el arquero se formó en el Shakhtar Donetsk y llegó al Benfica en agosto de 2023, transferido por 10 millones de euros. Desde entonces se consolidó como titular indiscutido y ahora escribió su nombre en la historia del torneo con un gol que salvó a su equipo de la eliminación.
Con el pase asegurado, el Benfica –que finalizó en la posición 24– enfrentará en la siguiente ronda a un rival de máxima exigencia: Inter de Milán o Real Madrid, en un posible nuevo capítulo de esta rivalidad reciente. Lo cierto es que, pase lo que pase, la noche de Lisboa ya quedó marcada por una imagen imborrable: un portero convertido en héroe de Champions.




