La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la ayuda humanitaria de México a Cuba continúa, al tratarse de una decisión soberana del Estado mexicano y una muestra de la solidaridad internacional del país. La mandataria hizo estas declaraciones en su conferencia desde Palacio Nacional, en medio de las críticas de congresistas estadounidenses que han pedido frenar los envíos de petróleo mexicano a la isla caribeña.
Sheinbaum subrayó que la ayuda humanitaria a Cuba, al igual que la que México brinda a otros países, no está sujeta a presiones externas. “La ayuda humanitaria a Cuba, como a otros países, continúa porque es ayuda humanitaria y México siempre ha sido solidario con todo el mundo. Son decisiones soberanas”, afirmó la presidenta ante los cuestionamientos.
Al ser consultada sobre el posible freno en los envíos de crudo de Petróleos Mexicanos (Pemex) a Cuba, la mandataria evitó confirmar o desmentir un reporte difundido por Bloomberg y aclaró que nunca señaló que dichas partidas se hubieran detenido. Indicó que, hacia adelante, cualquier determinación se tomará a partir de las solicitudes de las autoridades cubanas.
Sheinbaum explicó que México mantiene dos vías para el suministro de petróleo a Cuba. La primera corresponde a los contratos establecidos por Pemex con instituciones del gobierno cubano, en los que la empresa estatal define los términos y los momentos de envío. La segunda vía es la ayuda humanitaria, que puede incluir el suministro de crudo, como parte de una política de cooperación internacional.
En este contexto, la presidenta insistió en que Pemex actúa conforme a los contratos vigentes, mientras que la ayuda humanitaria constituye un mecanismo distinto. No obstante, aclaró que el gobierno mexicano aún deberá determinar si los próximos envíos humanitarios incluirán petróleo.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen luego de que legisladores republicanos de Florida, como Carlos Giménez y María Elvira Salazar, advirtieran posibles consecuencias para México, incluida la revisión del T-MEC, si no se frenan los envíos de petróleo a Cuba. Pese a ello, la mandataria defendió la postura de México y recordó que otros países, incluido Estados Unidos, han enviado recientemente suministros a la isla.
A inicios de enero, el buque petrolero Ocean Mariner arribó a la bahía de La Habana con alrededor de 86 mil barriles de combustible procedente de México, según información confirmada por el Instituto de Energía de la Universidad de Texas.




